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Noche de pasión en Lisboa (XII): Duelo en OK Corral
Fecha: 24/12/2020, Categorías: Grandes Relatos, Autor: alfredo1257, Fuente: CuentoRelatos
... plato. Al terminar, entre tanta esferificación, espumas, aires y gelatinas, no recuerdo cual es el presunto ingrediente principal del plato. Durante la cena, las mujeres no dejan de elogiar lo bonitos que están los platos y el sabor delicado de los mismos. Sin embargo hay algo en la cara de Marta que me dice que ella no está totalmente de acuerdo. Cuando terminamos los postres, solicito que me traigan la cuenta. Al leerla, tengo el convencimiento de que en algún sitio tienen un lector del límite de pago diario de las tarjetas. Una vez hecho efectivo el importe de la cena, no me queda dinero ni para un cortado. Al devolverme la tarjeta, ésta viene saltando y retorciéndose en la bandejita que la traen, como un boquerón recién pescado. Entonces Marta me pregunta si puedo acompañarla a fumar un cigarrillo, a lo que respondo afirmativamente. En el exterior del restaurante, y mientras fumamos, entablo conversación con ella: —¿Le ha gustado la cena? Le pregunto. —Dom Alfredo, invíteme a una “francesinha” (un plato combinado típico portugués), esto no es comida para un cristiano. —Marta, con lo que tengo en el bolsillo, no me alcanza ni para pagar una “bica” (café solo). —Entonces, le invito yo, pero con el hambre que llevo, no voy a ser capaz de dormir. —Me temo que no va a ser posible. A ver a donde nos llevan a terminar la noche. Volvemos a la mesa, y para mi sorpresa, charlando con las mujeres se encuentran cuatro chicas, una de ellas es Magnolia, la ...
... hija de Ana María y sobrina de Amália. Al verme llegar, y al tiempo de darme un beso en la mejilla, me dice: —Buenas noches, tío Alfredo. – Es la primera vez que le oigo darme el tratamiento. —Buenas noches, Magnolia. Es un inmenso placer el verte. —Estoy enfadada con usted, tío. – Al oírla, me preocupo. No sé qué es lo que sabe de la relación que hemos mantenido su madre y yo. —¿Por qué? ¿Qué he hecho para que te enfades conmigo? —Usted estuvo en mi boda, y yo no estuve en la suya – íntimamente, respiro aliviado, solo se trata de una broma. —Sabes que no ha habido ceremonia de ningún tipo. Cuando se celebre, cuenta con la invitación. Por cierto, no veo a tu marido ¿Dónde está? —Ni idea. Hoy es viernes de chicas y he salido con estas amigas a cenar, permítame presentarle. Así lo hace, y me va nombrando a cada una de sus acompañantes, al tiempo que a mí me presenta como “mi tío Alfredo, el esposo de mi tía Amália”, tratamiento que me llena de satisfacción. Terminamos la noche en el “bairro alto” tomando unas copas. Afortunadamente, la previsión de Amália la hizo llevarse consigo su tarjeta de crédito. Lamentablemente, en los locales que estuvimos, y para desgracia de Marta, no hubo manera de tomar algo sólido. Todas mis mujeres han causado sensación, pero la que realmente ha triunfado ha sido Paulinha. No ha dado abasto a apartar a los hombres, que han acudido a su lado como las polillas acuden a la luz. Tengo miedo de romper la camisa, ya que el ...