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Entregó el “marrón” por amor a su marido y… le rompieron el culo por placer
Fecha: 04/01/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
Este relato retrata uno de esos momentos en la vida de una mujer, donde dicen que la realidad tiene cara de hereje y hay que salir a “parar la olla”. El eterno conflicto entre el deber y las obligaciones, entre la fidelidad y la economía familiar, la eterna prueba que se puede sortear pensando que la carne es débil y que una relación sexual por un buen motivo no es un demérito, la lealtad de los sentimientos es lo que importa. Ergo: La mujer necesita tener una excusa para ser infiel, el hombre tan solo tener delante de él a una mujer. A la fuerza ahorcan, podría decir un viejo de los de antes, al referirse a los hechos en los cuales uno termina por ser un mero espectador sin posibilidades de modificar o evitar el inexorable devenir de los sucesos. Helena, llega desde el interior a la ciudad de Buenos Aires para estudiar, veintidós años y buena figura, de buen venir y de mejor ir, uno de esos cuerpos que no pasa desapercibido, ni por las mujeres, que con el rabillo de ojo la envidian a rabiar. Pronto consigue empleo y en la primera entrevista, como no podía ser de otro modo el encargado de recursos humanos quedó prendado de su belleza y embelesado con su simpatía, para tenerla cerca la designó como como cajera en ese importante comercio. Al poco tiempo sus cualidades... laborales (de verdad) y capacidad ameritan para un par de ascensos en la escala laboral, diríase que demasiados méritos, tal vez, pero también suma el plus de sus bien torneadas piernas, siempre ...
... subidas a esos tacones tipo aguja que realzaban su prestancia al contonear sus caderas, que “el pajero” del jefe creía que le dedicaba. En una fiesta de la empresa, se conoce con Walter, se ponen de novios, enamorados, tanto que, a los dos meses, concretan la convivencia. Todo color de rosa, hasta que Walter, por una racionalización de la empresa donde trabaja, queda desempleado, con todas las implicancias que esta situación conlleva. Sale por las mañanas con “El Clarín” (diario) bajo el brazo, vuelve con la frustración de no conseguir trabajo. Uno, dos, muchos días, el sueldo de Helena alcanza para comer hasta el día veinte no deseados, producidos según dicen por la globalización de la economía. Alejo, es el típico ejemplar de “un bueno para nada”fachero (de porte vistoso) y bastante engreído, hijo del dueño, gerente de la empresa, puso los ojos y las intenciones en Helena. Ella no es ajena a esta preferencia no explicitada del todo, dentro de sí ese juego de seducción del hombre le hace cosquillas, seratonea (erotiza) pensando en qué estará pensado el hombre cuando pasa delante de él con la cadencia del movimiento de sus caderas, su juego de imaginar llegó a más, y… pensó en alguno de esos momentos que la soledad forzada de atenciones en la cama, cuando acucia el deseo insatisfecho o cuando buscaba “hacerse justicia por mano propia” (masturbarse) en que estaría buen tomarse un “recreo sexual” con él. Ese pensamiento puesto en este hombre ha sido la excusa en ocasión de ...