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Entregó el “marrón” por amor a su marido y… le rompieron el culo por placer
Fecha: 04/01/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos
... aliviar su ferviente deseo y motivador de sus habilidades manuales. Walter está cada vez peor, apático y desganado, Helena cada vez mejor, pletórica y con todas las hormonas pidiendo un desahogo y contención emocional, está en ese momento mágico que todos los machos deseamos, ese momento que está dispuesta para el primero que tenga la suerte de pasarle por delante. Pero aun así no le fue tan fácil, no es cuestión de andar por ahí “revoleando” la bombacha y ofrecerse al primer hombre, detrás de ella hay una convivencia, un hombre que ama y quien la ama, pero… está visto que todo eso no alcanza, menos aún para ella, cada día más vital y menos sexo. Eran tiempos de mucha actividad en la empresa, que estaba en plena expansión comercial, por tal motivo debía trabajar más horas de la usuales, y en ocasiones quedarse para cubrir tareas en horarios nocturnos no sin algo de disgusto de su pareja. Una noche de guardia nocturna, Helena y Alejo conversan, ella se entera que el gerente se quedó sin secretaria, se ofrece ser su reemplazo. Alejo se sintió gratamente sorprendido, pues estaba seguro que era a los ojos de la muchacha (como fingen las mujeres) gratamente sorprendido, pero sin demostrarlo dijo: —Es una buena opción. Estarás arriba, en mi oficina, y un sueldo adicional, pero... —hace una pausa, mira y evalúa la reacción— además de secretaria deberás “atenderme”, como… hacía Eleonora... Helena trata de contener la ira que le produjo esta forma sorpresiva de ...
... abuso de confianza. Se tomó el tiempo necesario para pensar antes del insulto, evaluó las opciones posibles. En primer lugar, pensó en regalarle su mejor puteada recordando a su madre, pero… tuvo ese momento de frialdad y autocontrol, que solo pueden tener las mujeres, sometió la ira y se limitó a mirarlo con su mejor mirada inexpresiva que se dice puso “cara de nada” —¡No contestes ahora...!, piénsalo bien, volveremos a hablar —el hijo de puta se marchó como si viera llover, sin atisbo de culpa, con toda la naturalidad de quien se sabe ganador, podía sentir la bronca contenida de Helena y se retira triunfador en esta escaramuza de bolsillo. Había sentido el placer de humillarla para cobrarse ese andar presuntuoso y engreído de mujer que se sabe bonita y le gusta agitar el deseo de su presencia como quien hace alarde de grandeza delante de los pobres. Durante días la propuesta ronda la cabeza de Helena. A pesar del disgusto inicial por la forma arrogante de mostrarle la oportunidad de un importante ascenso y cuando ella mordió el anzuelo replicó con esa propuesta obscenamente ofensiva en su dignidad de mujer comprometida. Esa superioridad manifestada produjo un rechazo visceral que se fue diluyendo como agua en la arena, tal vez esa forma tan agresiva fue el detalle que ahora gana su preferencia (extraño ejercicio de pensar), le gusta, la pierna, piensa en el hombre, comienza a gustarle, recuerda el viejo refrán, de que la necesidad tiene cara de hereje, pero ella ...