1. Entregó el “marrón” por amor a su marido y… le rompieron el culo por placer


    Fecha: 04/01/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... necesita sexo y guita (dinero). Alejo tiene dinero y sexo, los dos elementos que ella necesita, pues como nunca le hizo asco a los desafíos, también irá al frente en esta ocasión.
    
    El conflicto íntimo termina por llegar a un punto sin retorno, piensa ¡Que la suerte decida!, tira una moneda al aire: ¡cara: dinero; ceca: sexo!, la recogió sin mirar, se contestó a sí misma -¡Cayó de canto!. Se sentía como Julio César a las puertas de Roma “alea iacta est” la suerte está echada. ¡Vamos por el Combo! Esa mañana sale decidida a aceptar el desafío, sube hasta la oficina de Alejo y con calma decisión dice:
    
    —¡Seré tu secretaria y... “ese algo más” ...! ¡En lugar de sueldo extra, tomarás a mi marido como empleado!
    
    La opción propuesta abonaba el costo de pagar el conflicto moral.
    
    Había vencido todos sus miedos, derrotado al estrés de esta situación que jamás se había imaginado, pagar el costo de “ese algo más” tendrá su costo, pero no le preocupa demasiado pues comienza a tomar cuerpo el incipiente deseo probar ese “algo más” que la tiene ansiosa.
    
    Ya ni recuerda cuando fue la última vez que su pareja la hizo gozar, las dos o tres últimas fue hace…como un mes, y para colmo de desdicha fue ella quien debió forzarlo para conseguir que se la cogiera, y al final solo agregó nuevas frustraciones, vuelta a fingir orgasmos. Qué lejos están esos momentos de placer, que lejos se ve el horizonte de su placer.
    
    —¿Cuándo comienzas? —la lujuria se le nota en la voz.
    
    ¡Qué boludos ...
    ... son los hombres!, creer que consiguen cogerse a una mujer con solo intentarlo, si casi siempre (como en este caso) es la mujer la que decidió dejarse, antes que el macho se le acerque. Nosotros podemos elegir, pero ellas deciden, ellas piensan con la cabeza de arriba, nosotros como tenemos dos, casi siempre pensamos con la de abajo y así nos va...
    
    —¡Ahora! —decidida, sonríe, está saboreando su “victoria pírrica”.
    
    Se deja besar, es el primer paso de ese “algo más”. Él quiere sellar a besos el acuerdo, Helena siente en carne propia que no lo hace nada mal, se deja llevar al terreno del gerente, se desplaza delante de su escritorio, pasea victoriosa toda la sensualidad que esa mañana había perfumado con una costosa fragancia francesa. Alejo se remueve en el gran sillón algo incómodo, con evidentes signos de excitación, sigue los movimientos de la joven que lo está poniendo a mil, como nunca.
    
    Ella lo está “midiendo”, calculando cuando la fiera sexual se abalanzará sobre la frágil gacela, pero el tipo se hace desear, más de lo que había calculado. Ese juego del gato y el ratón modificó sus esquemas, y a pesar de tener otros planes tales como no ser todo lo efusiva que es en la cama, no pudo, la calentura interior la tomó por sorpresa, el hombre en aparente pasividad se acarició el miembro, que Helena desde su posición estimó debía ser algo importante, por el bulto al menos. Los calores comenzaban a recorrerla, esa visión produjo el efecto impensado, mojar su intimidad, y ...
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