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Noche de camioneros
Fecha: 18/02/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... entre su pulgar e índice mientras va tirando de ellos hacia sí. - Está bien anillada la puta, ¿Tiene alguna marca de propiedad? -le pregunta a mi camionero mientras no deja de tirar de mis huevos- - Si la tiene, aún no se la he visto -le responde-. - Contesta putita -me dice-, ¿Estás marcada? - Aún no SEÑOR -le respondo como puedo ya que el dolor de huevos comienza a ser insoportable-. No me lo he ganado todavía, SEÑOR. Mi escroto se ha estirado hasta el límite y ahora toda la fuerza que ejerce el camionero se transmite directamente sobre mis cojones. Estos comienzan a experimentar ese característico dolor, entre paralizante y humillante, que me obliga a acelerar la respiración mediante inspiraciones y expiraciones rápidas y cortas. No aguanto más y me doblo por la cintura, a lo que le camionero responde añadiendo al tirar de huevos su aplastamiento, cerrando la mano con fuera a su alrededor. - ¡Erguida, puta! -me escupe el camionero-, ¿No te ha enseñado aún túAMO como debes comportarte? Reúno las pocas fuerzas que me quedan y consigo erguirme derecho. Tras unos segundos, el camionera cesa la presión sobre mis huevos al tiempo que los libera de su doloroso abrazo. - Lo ves putita -me dice con tono dulce y delicado-, ves como cuando quieres, puedes. -A lo que añade, esta vez en tono firme y severo- Date la vuelta. Conocedor de sus intenciones, le obedezco mientras me doblo por la cintura en ángulo recto y separo con mis manos las nalgas para que ...
... aflore mi coño libre de todo obstáculo. - Ja, ja, ja -se ríe jocoso el camionero- ¿Tantas ganas tienes de que te preñen?, no te preocupes putita, entre los dos seguro que conseguimos llenarte el coño como nunca antes te lo habrán hecho… Mientras me habla, se moja su dedo anular con saliva y me lo clava por el culo. Al sentirlo no puedo evitar dar un leve respingo, pero es algo instintivo ya que estoy acostumbrado a calibres mucho mayores. Hurga con él en mi interior, lo mete y lo saca con velocidad, lo hace girar abriendo mi esfínter, localiza mi próstata y la presiona, introduce dos dedos, luego tres, comprobando su flexibilidad y grado de dilatación, hasta que al final los saca. Se lo que tengo que hacer y me adelanto a sus órdenes. Una vez me siento liberado del peculiar “tacto rectal” me doy la vuelta y me introduzco sus dedos en la boca para limpiarlos nuevamente. Estoy seguro que habrán salido inmaculados, no en balde he venido con la lavativa hecha, pero es lo que se espera de mí y lo hago con agrado. - Está bien adiestrada la putita -comenta el compañero con mi camionero-, eso nos hará las cosas más fáciles. - Si ya has acabado -le contesta- estoy que reviento, je, je, je… - Pues al lio, que es tarde y mañana hay faena. Mi camionero se acerca y agarrándome del pelo, empuja mi cabeza hacia abajo. Yo me agacho en cuclillas y comienzo a mamársela. Ya se lo que le gusta, así que acompaño sus movimientos dejándome llevar. Mientras tanto, el compañero ...