1. Segundas vidas


    Fecha: 15/03/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tothem, Fuente: CuentoRelatos

    ... si mal no recuerdo la antepenúltima vez también te tiraste a la jovencita esa.
    
    – Era pan comido, ni merito tiene – dijo Esteban en tono triunfador – aunque esta noche, veo todo el ganado vendido, todas las jamelgas están adquiridas.
    
    – Te aconsejo ese ejemplar del fondo de la barra.
    
    – ¿La madurita, esa milf? Tiene un aire vulgarzote, pero tiene ese atractivo y como sensualidad bizarra, viste sin estilo, con ese vestido que parece de mercadillo, pero quizá eso la haga más apetecible.
    
    – Esteban, Esteban, eres increíble, siempre tienes las palabras apropiadas – dijo, Lucas.
    
    – ¿Referencias sobre ella? – pregunto Esteban.
    
    – Hace una semana que suele venir, desconozco de donde viene, pero en ese tiempo se la ha tirado el ligón Marcos, el gran Aurelio también la cipoteo dos noches y anteayer nuestro jovencito camarero nos dijo que flipo colores con ella. Dicen que es infatigable y que se regala con todo, encima no pide funda: folla a pelo.
    
    – Al parecer, es la mujer apropiada para darse un buen revolcón y de paso probar las bondades de una señora madura, ¿no crees?
    
    – Pues sí, de hecho, también tenía ganas de cepillármela, pero tengo que madrugar para dejar los niños en el cole. En fin, solo decir que puede presentártela.
    
    Le fue presentada y, como bien le había informado su compañero, tras unas copas no tardó en darse cuenta de que su triunfo era inmediato, por eso desarrollo un lenguaje, directo, tosco y efectivo, sin necesidad de ningún esfuerzo de más. ...
    ... Ya le hablaba en corto, con alguna broma, se mostraba atrayente, seguro y muy compacto, adoptando la postura de amante gallardo con ese toque hortera sensual. Por su parte ella se mostraba estoica, de pocas palabras, dispuesta, muy aposturada, su vestido se le ceñía, dejando entrever tanga; sus muslos ajamonados, pero muy sólidos; sus pechos estaban acoplados a un sostén, como si de dos grandes melones envueltos se trataran. Su decisión final fue al verla caminar hacía el lavabo, sus pasos firmes y largos y el movimiento de su culo en cada movimiento.
    
    – Oye Lucas, ya me la llevo al pilón… ¿sabes dónde puedo encontrar algo…? Es por…
    
    – Tranquilo, te comprendo, no te la cepillaras en el hotel que te alojas; justo arriba el jefe tiene pequeños apartamentos y uno de ellos está vacío, de hecho lo usamos de follodromo, jejejeje
    
    Sin compromiso ninguno te dejo la llave, puedes dejarlo abierto, yo me encargo de ello mañana, ahora tengo que irme, y bueno, ya me contaras.
    
    – Sí, mañana voy, pero paso a despedirme cerca de donde vives, paso a tomar un café y me despido. Mil gracias, ya te cuento la jodienda.
    
    Le informo a Amaya que se dirigía a ese apartamento arriba, que si quería una mejor charla no dudara. El plan estaba establecido, la historia siguió su curso: Amaya diez minutos más tarde llamaba a la puerta de ese apartamento. Ernesto le dijo que pasara, ya estaba en bolas sentado en un pequeño sillón con las rodillas en cada uno de sus reposabrazos, sus testículos le ...