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50.3 Sábado 23 de Mayo
Fecha: 05/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... que llenaba sus pesados testículos, preñando mi cuerpo entregado a él. Bufaba mientras se iba descargando, en seis o siete veces salió de su polla todo su esperma llenando mi recto y cayo rendido sobre mi pecho. Respiraba entrecortado mientras yo le acariciaba los hombros y besaba su cuello y así estuvimos unos minutos disfrutando del intenso momento y de la paz que ahora nos envolvía. ------------------------------- Fue únicamente un tierno beso, pero de una calidad impresionante y eterno, al bajar en el ascensor, para empezar a correr, me sujetó la cara y pensé que el sol estaba reflejándose en los tonos dorados y brillantes de sus ojos. Era un espectáculo grandioso, y hasta el color chocolate se había oscurecido un poco para resaltar el oro de sus reflejos, posó sus labios sobre los míos sin tocarlos, solamente sentía el colchón que formaba entre las dos bocas nuestro aliento. Estuvo así hasta que las puertas se abrieron y me soltó. -¿Por qué ese beso en el aire? -apreté su mano para salir a la calle. -Para que me perdones mi brutalidad de ayer, a veces no me doy cuenta de lo delicado que eres. –solo reí sin una contestación, a veces se repetía y no era necesario volver a insistirle en lo encantado que me sentía de que me tratara así, en esos momentos de pasión. -Tengo que marchar después de comer, vendrán a recogerme a Lesquin, siento no estar estas horas contigo, tu admirado Borja me ha preparado trabajo para mañana fuera de Londres y ...
... tenemos que estudiarlo con el abuelo. –se le notaba sinceramente dolido. -Son solamente unas horas, no tiene importancia, no puedo resultar tan absorbente de tu tiempo, ambos tenemos que hacer nuestro trabajo. -Intentaré venir el jueves para compensarte. –ayer estaba dispuesto a quedarse aquí para cooperar en recoger mis cosas y ahora era diferente, no tenía tiempo. -No lo hagas, salvo que no te importe estar solo, el viernes tengo que ir a la fábrica, es otro día de trabajo cualquiera, estará mi madre y todo estará revuelto con cajas de embalaje llenando mi casa. Salimos a pasear y admiramos el Beffroi, mucho más bonito e impresionante que el de Béthune y también Saint Maurice de gran belleza gótica, había pasado muchas veces a su lado, como por tantos otros que no había llegado a ver con detalle. No teníamos mucho tiempo y buscamos un lugar para comer, con la idea de que no estuviera muy lejos del hotel, al final Gonzalo se encaprichó de uno alejado y volvimos al hotel a buscar el coche y equipaje. Estaba en Le Pron, a las afueras de Lille y mereció la pena llegar hasta allí, aparte de ser un estupendo restaurante estaba en plena naturaleza, a pocos metros de donde los sembrados rurales comenzaban a dejarse ver, y disponía de un precioso, aunque pequeño jardín, de ahí habían cogido el nombre para el restaurante. Gonzalo estuvo muy caballeroso, haciéndome sentir una damisela de tantos cuidados que tenía conmigo, creo que quizá resultara un poco ridículo para ...