1. El calvario de Luciana


    Fecha: 27/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos

    ... minutos. Aún se agitó un poco sujeta por los dos mucamos mientras balbuceaba su terror aturdida por los puñetazos recibidos de ambos hombres que, cual si fueran boxeadores expertos, la habían golpeado en la mandíbula y en las sienes.
    
    Por fin, momentos después la pastilla hizo efecto y Luciana cayó en un profundo sueño que se prolongaría por varias horas.
    
    -Pueden retirarse. –dijo Elba a los mucamos, que obedecieron a regañadientes y con las pijas ya totalmente erectas.
    
    -Qué buena presa. –se dijo el Ama de llaves y cómplice de Emilia Martínez Olascoaga en el negocio de prostitución que llevaba adelante desde años atrás. Su extinto marido le había dejado en herencia dos campos y cuatro industrias de diversos rubros que le producían elevadísimos ingresos, pero fue su perversión lo que la había llevado a desarrollar, y con mucho éxito, el comercio de mujeres para su explotación sexual. Las buscaba de primera categoría, “ejemplares de exposición”, como le gustaba decir, para poder comerciarlas en los más altos círculos sociales: políticos, empresarios, magistrados judiciales, lo cual no sólo le redituaba muy buen dinero sino además una total impunidad.
    
    En el caso de Luciana estaba segura de que iba a significar una mina de oro, por su edad, 19 años, por su belleza física y su fineza de modales. El último aspecto a tener en cuenta era el examen que seguramente en ese momento le practicaba Elba para determinar si era virgen o no. Si lo era, todos los candidatos que ...
    ... aspirasen a ser el primero deberían estar dispuestos a pagar una muy interesante suma de cuatro ceros en dólares
    
    ……………..
    
    Mientras Emilia Martínez Olascoaga se daba a tales especulaciones, Elba llevaba a cabo la tarea de examinar a fondo a la dormida Luciana. Con guantes de látex en ambas manos la puso de espaldas, le abrió las piernas, hizo lo mismo con los labios genitales externos e introdujo después su dedo medio en ese orificio que se le ofrecía indefenso. Cuando el invasor dio con la barrera deseada emitió una risita de satisfacción y murmuró:
    
    -Bien, nena, muy bien. Te cotizaremos a cifras altísimas y quien quiera disfrutar de este tesorito deberá ser muy, muy, muy generoso. Ahora veamos el culito. –y sin más metió el mismo dedo en el agujerito posterior. Lo metió hasta el nudillo, disfrutando de lo estrecho de ese delicioso túnel que ofrecía una considerable resistencia a la penetración.
    
    Se puso de pie con una amplia sonrisa, volvió a poner los guantes en el bolsillo de su chaqueta, echó una última a la hembra yacente y salió de la celda, cuya puerta enrejada cerró con doble vuelta de llave.
    
    Un instante después, en la habitación destinada a oficina, Emilia recibía la muy buena noticia.
    
    -Es virgen, señora, y no se imagina lo cerradito y estrecho que tiene el culo. Creo que es uno de los mejores ejemplares que hemos tenido.
    
    Sentada al escritorio Emilia Martínez Olascoaga sonrió ampliamente, agradecida a la arquitecta Laborde por haberle posibilitado la ...
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