1. Mi querida hija


    Fecha: 26/09/2021, Categorías: Incesto Autor: Jim, Fuente: CuentoRelatos

    ... calcetines y zapatos.
    
    Las cartas me acompañaron las siguientes dos manos, un full y un póquer de reinas dejaron a Carla en sujetador y tanga. Para mí desgracia el sujetador rosa y el tanga del mismo color transparentaban sus lindos pechos y su vello púbico, a lo que mi polla volvió a responder con dos latigazos hasta ponerse dura como una piedra. En la siguiente mano me quedé sin pantalón y mi erección ya era imposible de disimular, intentaba mirar las cartas, el suelo o la pared, pero mis ojos iban por libre y se posaban en sus rosados pezones o la marcada raja de su entrepierna. Sus bailes cada vez que ganaba una mano tampoco ayudaban mucho a dejar de mirarla.
    
    No quería ganar si se quitaba algo más podía perder la cabeza. Me quedé solo con una pareja para terminar con aquella tortura, pero ella no tenía nada y se quitó el sujetador sin apenas tiempo de reaccionar para mí. Sus preciosos pechos se quedaron bailando ante mis ojos, quería meterlos en la boca, chuparlos con fuerza, morder aquellos pezones rosados, sobarlos y tocarlos. Me contuve no sin esfuerzo, manteniendo la poca cordura que me quedaba. La última mano fue paripé, yo no lograba mirar las cartas, cuando lo hacía sólo veía tetas dibujadas así que ella ganó. Salto de alegría mientras yo negaba con la cabeza, si me quitaba el bóxer iba a mirar mi tremenda erección, no es que no la notase ya, pero ahora la vería ante sus ojos e incluso mi polla goteando ¿Que iba a decir?
    
    —Mejor lo dejamos así —sugerí ...
    ... yo.
    
    Estuvo pensando un ratito antes de hablar:
    
    —Vale, no te los quites. Pero tienes que aceptar el reto.
    
    —De acuerdo —dije sin pensar.
    
    —Mañana vamos al río.
    
    Al día siguiente volvimos al río otra vez como yo había prometido. Ese día ambos llevábamos traje de baño, lo cual hacía la cosa un pelín más fácil, aunque para mi desgracia yo no lograba quitarme de la cabeza todo lo sucedido la noche anterior o lo que pasara días antes en aquel mismo sitio.
    
    Todo comenzó de la misma manera que la otra vez, Sara se fue primero al agua y yo la seguí no sin recelo. Los juegos comenzaron nada más mojarnos, y también comenzaron los problemas para mí. Volvieron los roces, mis dedos en su vagina, mis manos y mi boca en sus tetas, mi polla contra su culo. Para empeorar las cosas el enganche del sujetador de su bikini no soportó tanta fricción y salió por los aires dejando sus tetas desnudas enfrente de mis ojos. Le lamí un pecho mientras ella reía como una loca, le mordí los pezones, ella se reía aún más. Intentó quitarme mi bañador unas cuantas veces, creyendo que fuera yo y no la casualidad quién había roto el suyo. Su mano acarició mi polla por casualidad varias veces y entonces mi cabeza se perdió. Sara levantó triunfal mi bañador al aire cuando me lo quitó, no pensó que yo había colaborado y mucho para que ella lo consiguiese.
    
    Quería tener mi polla libre para poder frotarla en su culo. La levanté en el aire apretándola fuerte contra mí para que la parte inferior de su bikini ...
«1...3456»