1. El desahogo de Lucía


    Fecha: 09/11/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... doblaron las piernas y tuvo que ahogar un grito de placer indescriptible. Miraba las luces del techo intentando asimilar que un crío 30 años menor la acababa de masturbar en mitad de una discoteca llena de gente.
    
    -Joder... - dijo Guille mientras observaba el panorama con la cabeza girada desde su puesto de vigilante.
    
    Lucía se enderezó. Las manos de Jorge se posaron de nuevo en su culo y la apretó contra sí.
    
    -Vamos a los baños... - le susurró a la oreja.
    
    -No... esto es un error... - dijo Lucía. El efecto del MDMA parecía haber desaparecido un poco y las dudas empezaban a mezclarse con el morbo que sin lugar a dudas sentía.
    
    -Entonces me obligarás a follarte aquí, Lucía. ¿Quieres eso? - dijo pasándole la lengua por el cuello y la oreja.
    
    -Jorge... por favor... nos van a pillar... - dijo Lucía a punto de estallar en lágrimas.
    
    -¿Me preguntas si me hacía pajas contigo y ahora quieres dejarme así, Luci? - dijo Jorge mientras su dedo volvía a introducirse en aquel coño inundado.
    
    El cuerpo de Lucía volvió a estremecerse. El sentido común que le indicaba irse a casa y el morbo por sentirse deseada por dos chavales jóvenes tras tanto tiempo de frustraciones luchaban titánicamente en su interior. Finalmente, este último se impuso ayudado por los suaves movimientos de aquel dedo en su interior.
    
    -Va... vamos a los baños – jadeó Lucía.
    
    Una expresión triunfante se apoderó del rostro de Jorge. Salieron de aquel rincón y se dirigieron a los baños. Las manos de ...
    ... los dos amigos iban paseándose por la espalda y el culo de Lucía. La idea de estar cometiendo una locura absoluta no abandonaba la cabeza de Lucía.
    
    -Qui... quiero comerte este culazo... - Le susurró Guille mientras una se sus manos agarraba con avaricia una de sus nalgas.
    
    Aquello de que un crío de 18 años quisiera comerle el culo encendió a Lucía. Le metió la lengua hasta la garganta a aquel chaval regordete. Volvió a pensar en el espectáculo que debían estar dando los tres en mitad de la discoteca. Volvió a darle igual.
    
    Llegaron a la puerta de los baños. Esperaron unos minutos. Lucía se dedicó a seguir dejando que Guille le metiera mano mientras le masajeaba la polla con el culo. Tras salir tres personas, Jorge se asomó a echar un vistazo.
    
    -Vamos, ahora no hay nadie.
    
    Se dirigieron a toda prisa al cubículo del fondo. Entraron y Jorge echó el pestillo. Era bastante grande para tratarse del retrete de una discoteca, pero el olor a meados y vómito era más que evidente. Lucía aún tuvo un débil último impulso de salir corriendo, pero quedó desactivado en cuanto las manos de aquellos dos criajos empezaron a recorrer su cuerpo. Guille se arrodilló tras ella dejando su cara a la altura de aquel culo que tanto ansiaba, levantó el vestido y dos nalgas grandes, algo celulíticas pero perfectamente redondas aparecieron ante sus ojos.
    
    -La hostia... - dijo con los ojos desorbitados.
    
    Bajó las bragas hasta los tobillos y enterró su cara entre aquellas dos maravillosas ...
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