1. VISITA INESPERADA


    Fecha: 22/11/2021, Categorías: Incesto Autor: ababol61, Fuente: RelatosEróticos

    ... poco.
    
    --Tío, esto vuelve a cobrar vida… ¿Me dejas…?
    
    Dejó la pregunta en el aire mirando fijamente mis ojos, al tiempo que su mano tentaba mi polla.
    
    --Déjame que tu polla sea la primera que toco… déjame que mi primera paja te la haga a ti.
    
    Con la boca seca, incapaz de articular palabra, solo podía dejarla actuar. Me quité la camiseta y el pijama y calzoncillo que todavía estaban a mis pies y me dispuse a lo que parecía irremediable.
    
    Se sentó de nuevo en el sofá y, tomándome de la mano, me hizo acercar.
    
    --Es mi primera vez, así que tendrás que enseñarme a hacértelo bien. Dime cómo cogerte la polla y cómo llevar el ritmo…
    
    Su mano se apropió de mi pene y con un movimiento de vaivén empezó una de las pajas más excitantes de mi vida. El ritmo era perfecto; la presión, exacta.
    
    La visión de la niña semidesnuda con los ojos fijos en mi aparato me excitaba sobremanera. Por momentos levantaba el rostro y me sonreía, preguntando si lo hacía bien. “Perfecto”, le decía. Y era verdad. En cada movimiento, mi glande aparecía y desaparecía de su vista, lubricado por el líquido preseminal que emanaba de mi polla próxima al desenlace. Llegaba el éxtasis y la avisé. Alzó la cara y aceleró el pajeo, y con tres o cuatro sacudidas sentí que me mareaba, y una explosión de placer inundó mi cerebro al tiempo que el semen brotaba a borbotones cubriendo de nuevo a mi sobrina, que reía ante el espectáculo de mi polla salpicando todo su cuerpo.
    
    Cuando todo terminó la hice parar ...
    ... porque seguía subiendo y bajando su mano provocándome tal placer que me veía incapaz de seguir en pie.
    
    Se miró la mano con la que me había masturbado y la vio chorreando de semen, y la acercó a su nariz, olisqueando el olor y sacando la punta de la lengua para probarlo. Un gracioso mohín me hizo ver que no le había agradado mucho, pero volvió a acercar su boca y esta vez fue más decidida y tomó parte del semen en sus labios y lo aspiró al interior, jugando con él en la lengua y tragándolo finalmente.
    
    --No está mal…, dijo entre risas. –Leche calentita para tu sobrina.
    
    Yo alucinaba con la escena. Había transformado a una niña en una pervertida.
    
    Se levantó del sofá y me abrazó transfiriendo mi propio semen por mi pecho.
    
    --Se está haciendo tarde, tío, y me tendré que marchar, pero primero me daré una ducha. Y tú también deberías. Te he puesto perdido de tu corrida, ja, ja, ja… ¿Lo hacemos juntos…?, dijo en un tono tan sensual que me iba a hacer perder la cabeza.
    
    --No, dúchate tú mientras limpio el estropicio que hemos dejado por aquí.
    
    No quería que un contacto estrecho en la ducha nos llevara a algo irreparable, no me lo perdonaría.
    
    La acompañé al baño con una toalla limpia y me dispuse a recoger su ropa limpia del tendedor y a limpiar los restos de semen que llenaban el suelo y el sofá que había sido testigo de una de las sesiones de sexo más raras de mi vida.
    
    En ello estaba cuando escuché que Aurora me llamaba desde el baño. Acudí con su ropa pensando ...
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