-
Nerdy boy (3/3)
Fecha: 10/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... un poco gracioso, porque no sabía cómo hacerlo, pero estaba tan caliente de por fin estar disfrutando de las delicias de aquel joven, que su inexperiencia no fue impedimento alguno para hacerme disfrutar. Sintiendo como su principiante lengua descubría las nuevas texturas de mi mojada vagina, me lleve las manos a la cabeza y me desenrede el cabello para dejarlo suelto, arqueé mi espalda y me desvanecí en sus estimulantes lameteos. Ya puesta al punto con semejante preámbulo, me reincorpore apartando su rostro de mi vagina. Entonces le ordené que se pusiera de pie y se bajara los pantalones. Con la misma frialdad con la que lo escribo ahora mismo. Sin refunfuñar ni un poco se apresuró a hacerlo luchando con sus prendas, hasta que finalmente lograba bajarse los pantalones con todo y calzoncillos. De inmediato pude ver su larga tranca bien parada y enfilada para darle una buena chupada. Y no me resistiría un solo segundo más. Bajé del escritorio, me puse de rodillas frente a él y sin más me llevé aquel glorioso pene a mi boca para engullirlo de una sola vez. Como una loca se lo chupaba a lo largo de su prolongada extensión, gozando desesperadamente como si alguien me lo fuese a arrebatar de la boca en cualquier momento. En ese instante volteé arriba para mirar el rostro de fascinación y éxtasis de mi alumno mientras le hacía ese excelente trabajo oral, cuando comencé a ver en su expresión que aquello no duraría mucho. Pero no me importó, continué haciendo el ...
... mejor sexo oral de mi vida, cuando comenzaba a sentir aquellas contracciones en el pene de mi mejor aprendiz que hubiese deseado tener. Entonces aquel tierno adolecente terminó eyaculando en mi boca, sin que yo parase de chupársela orillándome a tragarme toda su leche como loca. Por mera piedad, finalmente me sacaba su pene de mi boca bajo sus agónicos alaridos orgásmicos que me imploraban que terminara los tortuosos estímulos de mi lengua. Quizá él ya estaría más que servido, pero para mí sería solo el inicio. Apenas haciéndolo terminar, tomé mi bolso y sin perder prisa saqué de él, mi juguete favorito. Entonces tomé posición nuevamente en el escritorio frente al chico y sin más comencé a masturbarme frente a él. Tras una veloz chupada a mi propio pene de plástico, empecé a introducírmelo lentamente en mi ya completamente mojada vagina, y no paré sino hasta habérmelo metido por completo. Enseguida continúe estimulándome como mejor sé, con toda intención de hacerme correr a chorros frente a mi querido súbdito. Sin embargo algo me hizo detener. No, una vez más no fue mi conciencia, ni mi moral, ni la mirada atónica de mi compañero quien respiraba agitadamente temblando de ansiedad frente a mí. Se trataba de su enorme polla. Sí, no pude dejar de notar que pese a haberle estrujado hasta sacarle todo su relleno, aún permanecía firme y erecto listo para lo que fuese, como esperando recibir mi chorreante coño que se conformaba con uno artificial teniendo el real justo al ...