-
Mi prima se viste de novia (Capítulo 21)
Fecha: 02/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... Despacio. Por favor. Despacio, que me duele. Ay. Ayy. –suplicaba.– Pero no pares. -exigía después. Las paredes de su vagina finalmente abrazaron la pija entera y el calor virginal comenzó, de a poco, a diluirse. Entre los espasmos y la sangre de la conchita hermosa que estaba estrenando, los gemidos y quejidos de la rubiecita, mezclado con algún que otro grito de dolor, y encima el llanto que forzosamente intentaba tapar su padre a mis espaldas, me volvieron loco por completo. Pero no acabé. Simplemente, seguí cogiéndome a la pendeja con más y más fuerza. El recorrido de mi verga en su interior era un resbaladizo ir y venir, sobre un camino cada vez más limpio, acompañado por un tambaleo de las tetas de la piba que me hacía delirar. Le metía y le sacaba la pija cada vez más fácil, al mismo tiempo que la rubia dejaba sus temores atrás. Y disfrutaba cada vez más de la putita que tenía por delante. Mi cuerpo entero estaba experimentando una sensación extremadamente placentera. Eso que estaba viviendo y respirando, también era incesto. Era la fantasía incestuosa de alguien más. Pero también era incesto. Esa norma social que se había vuelto mi peor enemiga y que ya había vencido mil veces, cuando superó la barrera del consentimiento. Como dándome la razón, mi prima se masturbaba al lado. Todavía con una mano en los pañuelos que vendaban los ojos de Lihuén y la otra en la concha. Siempre mirando al padre, a quién no dejaba ni apartar la mirada un solo centímetro de la ...
... vagina chorreante de su hija, que cada vez recibía pija con más y más experiencia. Esperé a que Lihuén tenga su orgasmo, a que lo deje salir de su alma con toda libertad, como a un fantasma representando a su inocencia que se iba para siempre. Y cuando lo hizo, se la clavé más al fondo. Más y más al fondo, para no dejarle ni un milímetro de su sexo sin pija. Y luego se la dejé quieta, para que el nuevo agujero que tenía su cuerpo se acomode y se amolde, todavía más, a mis contornos y ella me sienta bien adentro suyo. Así inmóvil y sin respirar del todo bien, le acabe en la concha. Era tanta la excitación, que en cada eyaculación parecía tener un orgasmo más intenso. A esta altura, mi prima sólo tenía que hacer un mínimo gesto para que le entienda un manual entero de instrucciones. Nuestras mentes parecían hacer, literalmente, un acto de magia. Creo que esta vez sólo levantó a penas el dedo meñique, para que sepa que quería intercambiar lugares. Y con sólo pestañar supe que quería que le dé la leche del forro a la pendeja, para que el papá viera como saboreaba la guasca. Para que sepa que en alta tragaleche le habíamos convertido a la nena. Antes de moverse, le sacó una foto al tipo mirando a la pibita, con el pantalón y los calzoncillos en el suelo y el pene fláccido. La sacó para tenerla como una garantía, sólo por las dudas. Y también para humillarlo un poco más. -Abrí la boquita, que te suelto la leche para que la comas. –le dije ya con el forro preparado y los ...