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Estaba loca, pero era mi loca
Fecha: 16/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... a mi mismo que las tenía que follar a las dos y para eso necesitaba de alguien que me enseñase a hacerlo En el pueblo había un cincuentón, casado, sin hijos, que por mamar una polla de un mozo, o comer el coño de una moza hacía lo que fuese, y si se daban por culo, o lo dejaban follar, por eso era capaz de matar, exagero, lo sé, pero en lo que no exagero es en que era un maricón y un putero. El caso era que tenía experiencia y me podía orientar. Así que le hice una visita mientras apastaba las vacas en un hierbal. Al llegar a su lado, le dije: -Quiero que me enseñes a follar a una mujer, Paco. -Eso tiene su precio. -No te voy a dar por culo, si es lo que quieres. -Veo que estás informado. Por cierto, a algunas mujeres les gusta que les den por culo. Te costará una mamada. -Vale, empieza a contarme cosas. Estábamos en una esquina del hierbal al lado de un sauce llorón y no nos podían ver ni desde el río, que quedaba a nuestra derecha, a unos cincuenta metros, ni desde el camino, que quedaba al frente, a unos cien metros, ni desde las vías del tren, que estaban a nuestra izquierda y aún quedaban más lejos que el camino. Así que me senté a su lado. Paco se lo tomó con calma, sacó el tabaco y un librillo, lío el cigarrillo, pasó la lengua por el pegamento del papel, lo encendió con un "contra viento y marea", le echó una calada y guardando en el bolsillo el material que había sacado, me dijo: -¿Ya probaste a una mujer? -No. -¿Le diste un beso a ...
... alguna? -No, me lo dio ella a mí. -Entiendo, te lo dio y saliste cagando hostias porque no sabías que hacer con ella. -Más o menos. -¡Puf! Esto va a llevar su tiempo. ¿Es menor o mayor que tú? Solo le faltaba preguntarme el nombre de la mujer. -Es mayor, pasa de los treinta, y ya no te digo más. ¡¿Empiezas de una puta vez?! Acariciando con la palma de su mano mi polla por encima del pantalón, me dijo: -Me recuerdas a tu tío Javier, en la cara, en la altura, en el cuerpo y en lo impaciente. Mi maldita curiosidad volvió a salir a flote -¿También se la mamaste a él? -Sí, él cómo tú, me vino a pedir que le enseñase a follar días antes de casarse con Eugenia, la hermana de tu difunta madre. Pobre mujer, después de morir se encerró en el caserón y no volvió a salir por la vergüenza. Mi polla ya había reaccionado a sus caricias, o sea, que ya estaba dura. -¡¿Vergüenza?! ¿De qué murió mi tío? -Murió follando. -¡Qué bestia! -Eso dijo el médico cuando tu tía le contó lo que pasara. Pero vamos a dejarnos de cosas tristes. Estas que te voy a decir son las cosas que debes saber para que una mujer se corra seis o siete veces... Hablando me sacó el bicho de su cautiverio. Su mano subió y bajo por él... Pasó su dedo pulgar por mi meato... Paraba de hablar para lamerme los huevos y para chuparla, y entre paradas me dijo donde estaba el clítoris y cómo lamer..., me dijo cómo se comía un coño, cómo se comían unas tetas, cómo se prepara un culo antes ...