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Estaba loca, pero era mi loca
Fecha: 16/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... de follarlo... y muchas cosas más. Después de correrme dos veces salí del hierbal con la teoría bien aprendida y con medio litro menos de leche, que el muy maricón se tragó. ¿Qué no era medio litro? Vale, pero descargar descargué bien. Al llegar a casa sentí a mi padre cantando en la habitación de matrimonio. Debía tener una borrachera de las gordas. Alba estaba sentada a la mesa de la cocina comiendo con las manos sardinas frías que sobraran del mediodía. Me senté enfrente de ella, y le pregunté: -¿Hace mucho que le metes los cuernos a mi padre con el vecino? -¡No digas tonterías! ¿Quién te dijo esa barbaridad, hijo? -Te oí, Alba, te oí en tu habitación. Alba no se sintió incómoda, era cómo si deseara tener esa conversación conmigo. -No debías escuchar detrás de las puertas. Mira, hijo, de tu padre solo recibo hostias y malas contestaciones. Yo no le meto los cuernos, fantaseo porque estoy necesitada. -¿Muy necesitada? -Muchísimo. Le cogí la mano derecha, mano con la que estaba comiendo, y le chupé el dedo medio. -¿Qué haces, loco? Chupándole los otros cuatro dedos, le dije: -Yo también estoy muy necesitado. -Pero tú eres mi hijo. -No, Alba, no soy tu hijo, mi madre murió. -Para mí lo eres. Se soltó de mi mano, se levantó, fue al fregadero y se puso a rascar en la sartén. Al rascar movía el culo. Quise pensar que lo hizo para provocarme, así que me levanté, fui a su lado, le cogí sus tetas grandes y blandas y le arrimé la ...
... polla empalmada al culo. La besé en el cuello, y le dije: -Te necesito, Alba. Oyendo a mi padre cantar sentí temblar a Alba. Temblaba cómo si tuviera frío. Se dio la vuelta y me dijo: -Quita, hijo, déjame que me violentas. Le levanté la falda, le bajé las bragas, me agaché, lamí su coño, y le dije: -Quiero que me la des en la boca, Alba. -Quita, hijo, quita. Decía que me quitara pero pudiendo usar la sartén para que lo hiciera no la usaba. -Dámela, Alba. -No insistas que me pierdo. -Piérdete. -Si viene tu padre a la cocina... -Le doy una manta de hostias por jodernos del polvo. Se hizo la dura. -No te voy a dar nada, hijo. Alba se dio la vuelta y siguió rascando en la sartén... Le lamí el ojete. Echó el culo hacia atrás y abrió las piernas. Saqué la polla y se la metí hasta el fondo en el coño. Era mi primera vez y tardé muy poco en correrme. No le di tiempo a nada. Cuando acabé de correrme, quité la polla, le di la vuelta a Alba con sartén y todo e hice lo que me dijera Paco que hiciera si me corría antes de que la mujer gozara, para lo que le metí y saqué varias veces la lengua de su coño, le lamí los labios, al mismo tiempo y por separado y acabé lamiendo su pepita de abajo a arriba. Mi padre cantaba en la habitación: -Ondiñas veñen, ondiñas veñen, ondiñas veñen e van... Sintió el ruido de una sartén al caer al suelo, y a Alba, cantar: -¡¡¡Aaaayyy, Rianxeira!! Mi padre dijo: -¡Alegría! -volvió cantar-. Non te ...