1. Estaba loca, pero era mi loca


    Fecha: 16/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... Javier, reencarnado -dijo por segunda vez-. Solo él era tan, tan...
    
    -¿Guarro?
    
    -No, tan sensible.
    
    Enfilé el pasillo hasta que vi su habitación, entré en ella, y me dijo:
    
    -Si no fueras Javier no sabrías que esta era nuestra habitación de matrimonio.
    
    No le iba a decir que la estuviera espiando, así que la puse sobre la cama y me desnudé. Al meterme en cama se quitó el sujetador y me dio sus teas a mamar Tal y cómo me había dicho Paco, lamí sus pezones, lamí sus areolas y después se las chupé. Luego pasó los pezones de sus tetas sobre mi glande, frotó las tetas contra él, acto seguido la metió entre las tetas, apretó y me hizo una paja con ellas. Cuando me iba a correr la cogió con la mano, metió el glande en la boca y mamó, poco, ya que no tardé en correrme en su boca, la traviesa, cuando acabé de correrme, con mi leche en la boca me besó, hizo que la tragara, y después me dijo:
    
    -Cómo a ti te gusta, Javier.
    
    Mi tío fuera guarro de cojones. Luego puso su coño en mi nariz. Olía a polvos de talco. Se agarró a los barrotes de la cama y vi cómo lo iba a poner en mi boca. Recordé lo que me dijo Paco: "Cuando te ponga el coño en la boca, que tarde o temprano acaban haciéndolo, escupe varias veces en él, después saca la lengua y deja que se frote cómo quiera, eso sí, cuando te ponga el culo en la boca, mete la punta de tu lengua en su ojete...". Al ponerme el coño en la boca le escupí tres veces en él.
    
    Comenzó a reírse. Era la primera vez que lo hacía en 17 años, ...
    ... entre risas, me dijo:
    
    -Nunca cambiarás, -Apretó su coño contra mi boca- ¡Toma chocho, Morocho!
    
    Saqué la lengua. Frotando el coño contra ella comenzó a gemir, luego, gimiendo me puso el culo en la boca. Se follé con la punta de mi lengua, y ya no lo volvió a llevar al coño. Poco después, me dijo:
    
    -Ay que me voy, ay que me voy. ¡Me voy, Javier!
    
    Vi cómo temblaba, oí cómo gemía, y sentí cómo algo calentito caía sobre mi pecho, era su corrida.
    
    Al acabar de gozar, se quitó de encima, lamió su corrida en mi pecho, me besó y me dijo:
    
    -Tenemos que hablar.
    
    Me puse de lado y le pregunté:
    
    -¿De qué?
    
    -De tu dinero, del dinero que ganaste todos estos años.
    
    -Es tu dinero, Eugenia.
    
    -No, es tuyo y está...
    
    Le tapé la boca con un beso.
    
    -No quiero saberlo.
    
    Besé su pezón izquierdo, luego el derecho, lo lamí, lamí su areola, una areola que parecía un descomunal lunar en aquel cuerpo tan blanco. Mi tía me olía a jabón de la Toja y sabía a pecado. Chupé la areola, volví a la otra teta y lamiendo y chupando bajé mi mano a su coño mojado. Se abrió de piernas. Seguí las instrucciones de Paco. Metí dos dedos dentro de su coño y los saqué y los metí apretando los dedos en la pared superior de la vagina, después le hice el "ven aquí" con ellos, luego los moví de lado a lado, y más tarde, cómo él me había dicho que hiciera, hice que le quitaba los dedos para ver si iba bien. Su coño apretó mis dedos para que no lo sacara y supe qué sí, que lo estaba haciendo bien. ...