1. Placeres encadenados


    Fecha: 23/03/2022, Categorías: Confesiones Autor: Demian1558, Fuente: CuentoRelatos

    ... hasta que roza nuevamente mi codo, una leve presión y se aleja.
    
    Mi mirada está fijada en su concha, mido cada milímetro que se acerca, trato de sacar el codo lo más afuera posible, pero la guacha se ha propuesto hacerme desear, varias veces apenas la apoya, hace una leve presión y retrocede como si intentara solamente hacerme desear.
    
    Cambia y se va a los pies de la cama y empieza a hacerme reflexología en las plantas, mi concha está que arde, la aprieto lo más que puedo contra la camilla, primero el derecho después el izquierdo y comienza a subir por las pantorrillas con ambas manos hacia mis muslos, eso ayuda para que mi pelvis se aplaste contra la camilla y mi concha destile más flujo.
    
    Aprovecho y me deslizo hacia ella, doblo la rodilla derecha y dejo que el otro pie sobresalga de la camilla, ahora sé que debe estar viendo la mancha de flujo en la bombacha gris que está empapada, tal vez eso la caliente y en el ir y venir del masaje se tiente y se calce mi pie entre sus piernas, muero por sentir mi empeine entre esos labios, y hacerla chorrear.
    
    Se estira hasta mis nalgas y siento como mi pie izquierdo queda atrapado entre sus piernas, ejerce una leve presión y se estira un poco más masajeando mis muslos, y vuelve a presionar, giro el empeine y se inserta en los labios, esta vez al bajar las manos por los muslos sigue apresando el pie ente sus piernas, una, dos, tres veces vuelve a presionar, a tal punto que ya siento sus jugos correr entre mis dedos, mi deseo se ...
    ... alterna entre la concha de Judith, la pija del pendejo del bondi que en este momento se debe estar pajeando y la tuya que también te la estarás meneando imaginando lo que yo lo estoy haciendo.
    
    Me libera el pie y me pide que me dé vuelta, mis tetas contentas, están tan parados los pezones que me los pellizcaría ya, pero voy a esperar, eso me calienta, y la guacha comienza a pasarme el aceite como en las porno, primero por los hombros y rodea las tetas hacia las costillas y masajea debajo sin tocarlas, y sigue viaje hacia mi vientre, ahora pasan cerca de mi boca los pezones de ella bien marcados por la transpiración en la musculosa, ¡cómo los chuparía! pero quiero que ella tome la delantera, no puedo evitar apretar mis piernas y soltarlas, apretar y soltar, como si tu pija estuviera en el medio de ellas, la del pendejo en el colectivo, o como mi pie estaba hace un rato entre las piernas de ella, no doy más…
    
    Por fin comienza a masajearme las tetas, suavemente, con la palma primero, después pellizcando los pezones, cada vez se me ponen más duros, en cualquier momento voy a acabar, se corre a un costado y con una mano me masajea las tetas y con la otra el vientre, sus dedos comienzan a meterse apenas debajo de la bombacha, yo me agarro a los bordes de la camilla, tratando que mis nudillos queden cerca de su concha, deseo que se apoye en mi mano mientras me masajea, ella baja la vista y por primera vez sonríe mirando mi mano, sigue masajeando el vientre y sus dedos rozan mis ...