1. El aislamiento en casa de la tía


    Fecha: 24/03/2022, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos

    ... soledad para descargar el tanque. Agudicé el oído y después de asegurarme que la tía estaba entretenida con el Candy Crush comencé a masajear mi pene ya erecto para luego comenzar masturbarme fervorosamente bajo las suaves sábanas. Tuve un largo e intenso orgasmo que se manifestó en una gran cantidad de leche espesa y olorosa. La excitación me había hecho olvidar de todo, incluso de tener algo a mano para limpiar tanta producción. Decidí improvisar y usé mi ropa interior para absorber la mayor cantidad de semen derramado posible, pero sin darme cuenta que uno de los potentes chorros había ido a parar a las impecables sábanas. Me dormí sin darme cuenta.
    
    La luz del sol que se colaba por la ventana me despertó, miré la hora y eran las 9 de la mañana; demasiado temprano, por lo que intenté en vano volver a dormirme. Me estiré luego de una reconfortante noche de sueño y decidí darle la sorpresa a la tía de desayunar con ella. Pero antes de girar el picaporte de la puerta recordé que la tía debía estar en su sesión de terapia online. No quería interrumpirla porque sabía que su terapia era lo que la había sacado de la depresión más profunda y era importante que tenga sus sesiones en paz. Intenté hacer tiempo hasta que las ganas de orinar me obligaron a salir de la habitación. Emprendí mi caminata por el pasillo hasta el baño sigiloso como un ninja, entré al baño mientras escuchaba la voz lejana de la tía en el living y la respuesta de su psicóloga a través de los ...
    ... parlantes de su computadora. Ya en el baño, oriné, lave mis manos y mi cara, y salí del baño con el mismo sigilo con el que había entrado. Antes de dar el segundo paso de vuelta a mi habitación mi nombre en la voz de mi tía me hizo detenerme de golpe. Tenía bien claro que las sesiones de terapia de cualquier persona son privadas y nadie debe invadirlas, pero por qué la tía hablaba de mi en su sesión? No debía hablar de su difunto esposo y como superar su pérdida? Esas preguntas hicieron que mi curiosidad le gane a mi moral y decidí acercarme silenciosamente por el pasillo hasta que ambas voces se hicieran perfectamente entendibles.
    
    -Y cuando llegó tu sobrino a tu casa Kari? – preguntó la psicóloga con vos apacible.
    
    -Ayer Fer. Cuando lo vi no podía creer que había crecido tanto. A ese nene prácticamente lo crié yo y para mi era mi sobrinito chiquito. Pero cuando lo vi en la puerta de casa me encontré con un hombre de 21 años.
    
    -Y eso que te generó Kari?
    
    -Al principio mucha tristeza y nostalgia por el paso del tiempo. Como que el nene que yo vi crecer hoy es un hombre y yo de a poco me voy convirtiendo en una vieja. Pero una vez que Gonza entró a mi casa esa sensación se convirtió en una especie de alegría; otra vez tenía la presencia de un hombre en casa, es mi sobrino, lo sé, y me da vergüenza decir esto, pero por momentos me sentí un poquito excitada. – confesó la tía con voz cada vez más tenue por si alguien más que su terapeuta escuchaba su polémico y depravado ...
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