1. El aislamiento en casa de la tía


    Fecha: 24/03/2022, Categorías: Incesto Autor: nachoARG, Fuente: CuentoRelatos

    ... secreto.
    
    Mientras tanto yo seguía parado en el pasillo escuchando descaradamente como mi tía hablaba de mi en su sesión. No me había dado cuenta pero al escuchar la palabra “excitada” en la voz de la tía, mi verga se había despertado de un momento a otro y había empezado a masajearlo por encima de mi bóxer limpio. Por un momento me invadió la culpa y me pregunté como podía ser tan cerdo de estar escuchando una charla privada mientras me tocaba la pija, pero ese pensamiento se esfumó cuando noté que la charla de la tía con su psicóloga seguía centrada en mi.
    
    -Tranquila Kari! – dijo la psicóloga con su voz tranquilizadora – esto es perfectamente normal y no hay motivos para que pienses que sos una degenerada.
    
    -Pero es mi sobrino Fer. Anoche lo veía acá sentado en la mesa conmigo y por momentos sentí que estaba cenando con Rubén durante nuestros primeros encuentros. Encima hasta tiene un parecido con Rubén, con la diferencia que Gonza se nota que se entrena duro y se le nota incluso por arriba de la ropa. Y por momentos hasta sentí que el no dejaba de mirarme las tetas. Ay! No ves que soy una enferma Fer? Empecé hablando de Rubén y ahora estoy hablando del cuerpo de mi sobrino – mientras hablaba, la tía agachaba y meneaba la cabeza de un lado a otro sin poder mirar a su psicóloga en la pantalla.
    
    -Fernanda! Calmate… no sos ninguna enferma – prosiguió la pacífica voz que salía de la computadora – esto que te está pasando le pasa a muchas personas y no solo con sus ...
    ... sobrinos, sino con sos hijos.
    
    -Y si te digo que anoche me masturbé pensando en Gonzalo también es normal? – contestó la tía mientras se tapaba la boca y sus ojos solo reflejaban culpa.
    
    -También es perfectamente normal Karina. – Volvió a tranquilizar Fernanda. – en el plano de la fantasía vos te podés excitar con cualquier cosa, incluso con tu sobrino. Vos sabes que eso está mal si pasara al plano de lo real, pero mientras solo forme parte de tu fantasía no tenés que sentir ninguna culpa Kari.
    
    -Ay! Gracias Fer. No te das una idea lo mal que me sentí anoche cuando… bueno, eso que te dije recién. – dijo la tía con la voz un poco más calmada como si se hubiese sacado una pesada mochila de encima.
    
    -Te entiendo Kari. Estás en la etapa final de un duelo y hoy tenés un hombre en tu casa que no es tu marido y que te genera cosas lindas. Es normal sentir culpa en el proceso. Ya se nos acaba el tiempo, disfruta el tiempo con tu sobrino y el que tengas para vos sola, nos vemos la semana que viene.
    
    -Dale Fer! Hasta la semana que viene, gracias. – se despidió la tía mientras cerraba su notebook y se levantaba de su escritorio.
    
    Yo seguía parado en el pasillo, atónito después de escuchar la reveladora charla de mi tía Karina con su psicóloga. La culpa se había trasladado a mí por unos segundos, pero se fue cuando note que, mientras escuchaba la conversación, estaba masajeando muy lentamente mis 18 cm de carne que explotaban de dureza. Volví a mi habitación intentando repasar en ...
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