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La novia de mi amigo me encuentra en la ducha
Fecha: 07/04/2022, Categorías: Infidelidad Autor: DAMECANDELA, Fuente: CuentoRelatos
... placer. Justo en ese momento escuchamos la puerta, había llegado Matías. Mi cara fue de pánico, pero a ella pareció excitarla porque siguió masturbándose. Yo saqué una pierna de la ducha para alcanzar a cerrar la puerta. - Hola, Emi. - dijo Mati desde el living - Hola, Mati - respondí tratando de sonar normal. - No pasó Agus por acá? Me dijo que iba a venir. Agus seguía masturbándose y sonreía mientras escuchaba. - No, no la vi - le dije sin saber cómo íbamos a salir de ahí sin que él se enterara. Yo había vuelto a la ducha y Agustina se seguía tocando para mí. La adrenalina de saber que su novio estaba afuera y ella ahí conmigo, nos excitaba mucho a los dos. Yo sentía cómo mi pene recobraba fuerza, y ella se frotaba el clítoris cada vez con más fuerza, jadeando, tratando de ahogar los gritos, hasta que finalmente estalló en un orgasmo espectacular. Claro que iba a pensar en eso cuando ella no estuviera… Respiró unos segundos y mirándome a los ojos me preguntó: - Y ahora? Qué hacemos? - No sé… Cerré la ducha y le hice un gesto de que hiciera silencio. Abrí un poco la puerta y escuché ruidos desde la cocina. - Agarrá tu ropa y metete en mi habitación. Mati está en la cocina. Rápido. Ella tomó toda la ropa y cruzó corriendo el pasillo, dejando agua por todos lados. Yo me puse una toalla y cuando salí del baño estaba Mati. - Voy a cocinar algo, vos querés? - No gracias, Mati. Me duele un poco la cabeza, me voy a acostar un ...
... rato. - Uh, bueno. Mejorate. Me metí al cuarto, y estaba Agus todavía desnuda y mojada acostada en mi cama, acariciando su sexo y mirándome a la cara, como un llamado. Cerré la puerta y dejé caer la toalla al piso. Mi pene estaba erecto de nuevo. - Mirá lo que hacés conmigo - le dije y eché una mirada a mi verga como señalándola. - Quiero ver lo que vos hacés conmigo. Traé un preservativo y cogeme de una vez. Agarré uno que tenía en el cajón y me lo puse con delicadeza. Me recosté encima de ella y la penetré. Ella emitió un gemido y yo puse mi mano sobre su boca. La penetré con lujuria. Tomé sus piernas, las acomodé en mis hombros y aceleré mis embestidas. Las gotas de agua y de sudor se mezclaban, los dos tratábamos de no hacer ruido para que su novio no nos escuchara. Luego de un rato de penetrarla ella bajó sus piernas de mis hombros y me empujó sobre la cama, subiéndose sobre mí. Comenzó a cabalgarme mientras sus hermosos pechos perforados rebotaban frente a mis ojos. Ella jadeaba a más no poder y yo comencé a acelerar su ritmo tomándola de la cintura y moviendo mi pelvis con fuerza hacia arriba, una y otra vez. Ella volvía a tocar su clítoris mientras yo la penetraba. - Te vas a venir de nuevo para mí? - le pregunté. Ella no respondió y continuó subiendo y bajando sobre mí mientras se tocaba, hasta que ahogó un intenso gemido y sentí nuevamente su sexo palpitar. Yo continué embistiéndola con fuerza desde abajo, clavando mis dedos con fuerza en su culo. Le di ...