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Scarlett, una pelirroja de ensueños
Fecha: 21/04/2022, Categorías: Infidelidad Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
... lentamente su clítoris y, a esto le agregaba ese masaje por alrededor de su ano, el cual mi dedo pulgar lo lubricaba con mis fluidos pre seminales que caían sobre su espalda baja. Comencé a contarle mi fantasía con ella: - Imaginaba tenerte desnuda, pero en vez de masajes con mis manos, eran masajes con mis labios y de vez en cuando un mordisco. Imaginaba comenzar por tu cuello, bajar lentamente por tus pechos, lamer y mordiscar tus pezones mientras mis manos te tomaban de tus glúteos. - ¿Te gusta mi trasero? -preguntaba. - ¡Sabes que tienes un lindo trasero, el cual no te imaginas todo lo que fantasee hacer! - Sigue, ibas comiéndome los pezones… - Luego bajaría a tu abdomen, le metería mi lengua a tu ombligo y recorrería con mi boca desde tu monte venus hasta lamer tus axilas. - ¡Que rico Tony! Continúa… - Bajaría a tu conchita y me pasaría largos minutos besándola, intentando penetrar mi lengua en tu vagina, lamer tus clítoris y morder tus labios de vez en cuando, mientras con mis manos te aprieto tus pezones. - ¡Me encanta! -decía, mientras comenzaba a mover su pelvis para confrontar mis dedos que sobaban su clítoris y sus ojete. - ¿Qué más Tony? Me tienes desesperada, continua. -prosiguió a decirme. - En esa posición, elevaría tus piernas para tener acceso a tu rico trasero y lamería desde tu clítoris hasta llegar constantemente a tu ano. - ¿Me quieres coger el culo? - ¡Te quiero coger toda Scarlett! - No… dime que me quieres coger ...
... del culo. - ¡Te quiero coger del culo Scarlett! Ella, en esa misma posición boca abajo, comenzó a mover su pelvis como si estuviese cogiéndome y explotó con un grito y a la vez me dijo: ¡Méteme los dedos Tony! – yo tomé posición para tener más acceso y dedear su vagina y ella entre gemidos elevados me pidió con su voz sensual y ardiente: ¡También en el culo Tony! ¡Méteme el dedo en el culo! – Scarlett había tenido un grandioso orgasmo que le tomó minutos en recuperar el estado normal de su respiración. Tenía unas mejillas sonrojadas y unas gotas de sudor se resbalaron por su frente y espalda. Ahora la tenía frente a mí y esta mujer desnuda es verdaderamente un monumento. Tiene unos pechos pequeños y con una simetría redonda y de pezones rozados. Como imaginé, en sus pechos también tiene algunas pecas rojizas. Su conchita está parcialmente afeitada y tiene un pequeño arbusto que denota que es una pelirroja natural. Su cuerpo es impresionante, muy bien cuidado, pero por, sobre todo, ese trasero es perfecto, de glúteos sólidos y bien definidos. Está empapada de sus propios jugos y de los míos por sobre su espalda y me pide que le espere y no pasé junto a ella al baño, pues ella quería que estuviera a la expectativa, pues, aunque no creía que su marido Roberto regresara, no podía confiarse en ningún momento. Yo pasé después y aligeradamente me tomé una ducha con la verga bien erecta, pues esta mujer sí que me tenía desesperado y sufriendo. Tan pronto salí, ella ya había ...