1. El sobrino de mi esposo (Parte 2)


    Fecha: 27/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Sophia, Fuente: CuentoRelatos

    ... su bulto parecía hincharse, hasta que comenzó a lamer los dedos de mis pies, metiendo su lengua entre el intersticio de mis extremidades, para luego continuar con mi pierna, desplazándose por mi muslo hasta finalizar en mi abertura, pasando su mano a través de mi tanga.
    
    Con esa manera de incitar, era imposible de contener, ese juego era de lo más excitante, su avance se iba extendiendo, cuando abre totalmente la bata para dejar al manifiesto mis pechos, y ya era imposible contenerme, lo bese en la boca desesperadamente, mientras comienza a intentar sacar la tanga, levantando mi culo para permitir su retiro, termina de despojármela, comenzando a mordisquear mis regordetes labios vaginales, transportándome a un éxtasis imposible de regresar…
    
    De una manera incontenible, permaneció succionando mis pezones, ya bastantes perturbados y rígidos, donde parecía que mis pechos se enardecían por ese abrupto acometimiento bucal. A la vez que su mano se incrustaba en mi pelvis en la búsqueda de mi abertura, era algo incontenible, humedeciendo sus dedos con mis ...
    ... flujos, para incrustarlos en mi boca, disfrutando de mis propios jugos.
    
    Me quité la bata, mientras Gino lo hacía con su pantalón, descubriendo su rígida verga, pronta a entrar en acción, notando que carecía del vello que lo cercaba.
    
    Nuestros desnudos cuerpos se adosaron de una manera infernal, cuando sentí abruptamente introducir su candente miembro en mi cavidad vaginal, entrando y saliendo de una manera arrolladora. Mis gemidos eran incontenibles, arañaba su espalda ante cada vertiginosa embestida, mientras nuestros cuerpos, entremezclaban el sudor que desprendían nuestros poros.
    
    Su verga entraba y salía de mi útero de una manera presurosa, sintiendo como se perdía con total impunidad en mi claustro, gemía ante ese impulso incontrolable, mis pensamiento estaban concentrado en ese acto libertino e indebido.
    
    Cuando no tardé, en sentí su esperma, regar mi seno, gritando ese advenimiento con un fuerte orgasmo, besándonos desenfrenadamente, mientras mi cuerpo vibraba por lo acontecido. Me bajé de la reposera y abrazados nos quedamos tendidos. 
«12345»