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Memorias inolvidables (Cap 2): Don Timoteo Sampedro Tremedal
Fecha: 23/06/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... calentarnos. Allí mismo le hizo señas al dueño que estaba en la barra. Yo veía lo que se hacían con signos y que le contestó asintiendo con la cabeza, entonces me preguntó: — ¿Tienes dinero para que alquilemos una habitación por unas horas? — No hay problema, —contesté mientras iba a sacar dinero, pero a una señal suya lo dejé. Cogimos la tercera copa de vino de la barra y le seguí. El dueño iba delante y nos abrió una habitación que solo tenía una cama y una percha. Nos metimos dentro y nos abrazamos para besarnos. Me pasó la mano por el paquete mientras yo le abrazaba las nalgas. — Estás caliente y tienes buena polla, —me dijo, mientras se quitaba su camisa. — Me gusta tu culo, con esos balones tan duros, —le dije, imitándole y me quité la camisa. Cuando se estaba quitando las botas, me dijo: — Soy agricultor y me dedico a cavar los alrededores de los naranjos, eso mantiene mis nalgas duras y mi vientre plano, ¿tú que haces? — Yo soy estudiante, mi padre está de putas y me va más esto de los hombres…, —saqué mis mocasines sin agacharme y el pantalón. Estaba con slip. Ya entonces me compraba mi ropa y usaba slips de colores y muy finos de lycra o poliéster. El llevaba calzoncillo blanco con corte al lado. Nos besamos y me dijo que se llamaba Eduardo, le dije que yo era Ismael. Me preguntó si era hijo de don Timoteo. Cuando le afirmé que lo era me dijo: — Te conocía, pero no estaba seguro. Mi padre se llama Onésimo y debe estar con tu padre ...
... ahora. — Así es, —le dije. — Lo hacen siempre, pero en mi casa no saben nada, yo me enteré hace poco porque un idiota me lo dijo. Yo he trabajado en las tierras de tu padre; me gusta trabajar para él, paga bien, se fía de mi padre y los dos tratan bien a la gente, —me contestó. No sabía yo qué hacer al enterarme de todo esto, me quedé cortado, pero Eduardo me sacó el slip y me echó a la cama; pudo admirar mi gran pedazo de carne muy cerca de su cara, estaba erecta del todo, es incircuncisa, bastante gruesa, al quedar completamente desnudo frente a él pudo notar que tampoco en las piernas tenía nada de vello, mis muslos eran muy anchos, comenzó a sobármelos y a apretarlos, pero lo que más le excitó fue que tampoco tenía yo vello púbico, la zona púbica estaba limpia, lo cual hacía notar mi verga más grande, pasó su lengua por ahí y para mí era una verdadera pleitesía, agradecí no haber tenido vello, entonces su verga se levantó aún más, yo tomé su verga gorda con mis manos como si fuera el tesoro más preciado de mi vida, la sobaba y la acariciaba con deseo, comencé a darle besos, me la pegaba en la cara y le chupaba la punta, mientras seguía tocando su culete. Él me acariciaba la espalda y los hombros. Me excité tanto que poco a poco fui metiéndola en mi boca, hasta que ya la tenía toda dentro, la chupaba, la lamía y la sacaba y metía con fuerza. Él gemía de placer. Estuvimos así un rato pero de pronto él empezó a aumentar el ritmo, trató de apartarse para venirse fuera, ...