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Con tres hombres en la montaña
Fecha: 23/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... lo guiase, saltó encima con mucha decisión y de un solo golpe, hasta las entrañas, entró en mí. Nunca había sentido la dulce sensación de ser penetrada estado así tan húmeda. Fue delicioso sentir como entraba sin el más mínimo roce que resultara desagradable. Apretó con decisión y el jodío chico metió su lengua en mi boca sin que apenas pudiera respirar. Vaya manera de aprender y rápido. Medio ahogada sentía que de mi sexo salían ahora verdaderos chorros, la mayor excitación de mi vida. Y ahora de nuevo las sensaciones, el calor, una especie de temblor que me hacía llevar a unas convulsiones riquísimas. ¡¡ Y me corrí…¡¡. Sí, sí, ahora sí, ahora por fin llegó. Y sentí un potentísimo orgasmo y además muy largo, me parecía que encadenaba uno con el siguiente. Quedé agotada, inmóvil, medio desmayada. No me enteré que había pasado con el chico, ya no estaba en condiciones de preocuparme por él. Pero seguro que también se había corrido en mi interior, pues descabalgó y se quedó relajado boca arriba. Yo también miraba al techo de la tienda y a través de la ventana veía el cielo lleno de estrellas muy brillantes. Fuera, era tal el silencio de la naturaleza que solo me llegaba el ruido del agua del río y el ligero ronquido de uno de los dos maduros que dormían fuera. Noté que algunas lágrimas de emoción caían por mi cara, era con seguridad el momento más bello de mi vida, la felicidad completa. Me quedé ahora profundamente dormida. Ya con la luz del nuevo día entrando en la ...
... tienda se asomó Robert. - Vamos, chicos, que es hora de desayunar…. Jjajajajajaja. Vaya noche que habéis tenido, eh… - Jajajaja, la mejor de mi vida, Robert….jajajajaja –Yo ya putita total, sin pudor alguno-. Nos levantamos y Mikel y yo volvimos a la laguna para bañarnos. Después de vestidos nos esperaba el mejor desayuno que habían preparado su padre y su tío. Desde ese día eran ellos los que subían a mi cabaña, donde estábamos más cómodos. Pero ya no los tres juntos, eso fue solo el primer día. Ahora subía uno solo cada noche y se quedaba a dormir hasta el día siguiente. Pero lo que sí ocurrió más de una vez, fue que tras marcharse el que había pasado la noche, subía a media mañana otro de ellos, y después de comer el tercero. Descubrí mi tremendo potencial sexual, a edad madura, pero nunca es tarde si la dicha es buena ( o mejor dicho: si la picha es buena…ajajaa). Y este caso los tres eran muy buenos amantes, cada uno en su estilo. Disfruté como loca, ya perdía la cuenta de los orgasmos que sentía. Los tres hombres tenían pensado pasar unos diez o quince días en el lugar. Pero ya llevaban mes y medio, el verano se terminaba y venían los primeros fríos. Recogieron el campamento aunque con pesar, prometiendo volver en cuánto pudiesen. Y claro que volvieron a acampar el verano siguiente. Pero es más, no esperaron a volver hasta el verano, y se presentaron en el otoño y en el invierno a pasar una semana en mi cabaña. Ni que decir tiene que cuando me ...