1. Con tres hombres en la montaña


    Fecha: 23/10/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... que bien falta me hacía.
    
    Hacia la mitad del sendero, me llevé una sorpresa. Los tres hombres subían en mi búsqueda. Agradecí el detalle y se colocaron a mi lado para continuar el resto del trecho del camino, me sentía como una reina, halagada, complacida. Hacia tiempo que no me dedicaban tantas atenciones. Con mis sandalias de plataforma me sentía algo insegura y George, muy atento siempre, me agarró del brazo hasta que llegamos al campamento.
    
    Lo tenían todo muy bien dispuesto, incluso una mesa de camping, con mantel incluido, platos y vasos, a la luz de una lámpara de camping gas. También habían preparado un menú especial. Ellos también se notaban bien aseados, cambiados de ropa, recién afeitados.
    
    - Hoy toca carne, Anne, ya era demasiado pescado…ajajjajaa
    
    Habían ido con su camioneta a la ciudad y se habían traído una buena cantidad de chuletas de cordero, aparte de otras viandas. Fue Mikel el encargado de pasarlas por el fuego, para eso el chico se manejaba bien. Las chuletas a la brasa estaban riquísimas y nos dimos un buen atracón, con el complemento de un buen vino. Después ya nos acomodamos para tomar el café y charlar. Me dejaron su mejor hamaca y de nuevo, tal como sucedió la primera noche que subieron a mi cabaña, me mostré una pizca atrevida. No solo llevaba desabrochados un par de botones por abajo, sino también por arriba. Con el sujetador de los días de fiesta, que realzaba mis pechos, asomaban por el escote con muchísima sensualidad. Los muslos ...
    ... también se mostraban generosos. Los hombres tenían sus miradas clavadas en mi cuerpo, aunque intentaban disimularlo.
    
    La buena cena, el buen vino, nos tenía bien animados, incluso Mikel, siempre tan callado, estaba comunicativo. Por mi parte llegó el momento de tomar una decisión que venía pensando, aunque no segura de ejecutarla.
    
    - Bueno… - dije, haciendo un ademán de levantarme-, creo que ha llegado el momento..
    
    - ¿Te vas ya, Anne? – los hombres mostraron cara de disgusto-.
    
    - No…jajajaja, no. Digo que es el momento… ¡ de darme un baño¡
    
    Los hombres se miraron desconcertados. Yo cogí mi bolsa y me fui despacio hacia la poza, mi pequeña laguna preferida, distante unos 80 m.
    
    - Pero no miréis, eh… no seáis malos….
    
    Quedé fuera del halo de la lámpara del camping. Pero la noche era limpia, estrellada y a media luz se me veía lo suficiente para que los tres amigos pudieran recrearse bien en lo que iba a suceder.
    
    Ya decidida, aunque también desconcertada yo misma por mi atrevimiento, desabroché despacio mi vestido azul y lo dejé caer al suelo, quedándome con la ropa interior. El color blanco del conjunto íntimo destacaba perfectamente en la suave luz de la noche. Seguí con mi exhibición, desabroché el sujetador y lo retiré también con movimientos lentos, al igual que las bragas. Me descalcé y ya cuando estaba dispuesta para entrar en el agua me volví hacia mis amigos, llevándome la sorpresa que de que me habían seguido los tres, y estaban sentados en el suelo, a la ...
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