1. La noche lluviosa con la tía Gloria (Parte 1)


    Fecha: 28/11/2022, Categorías: Incesto Autor: donescrytor, Fuente: CuentoRelatos

    ... poco probable que no pasaran cosas. Aunque fueran prohibidas.
    
    Recreaba en mi mente ese instante en el que ella estaba desnuda, sentada encima de mí con sus piernas gruesas explayadas a lado y lado de mis caderas en su cama crujiente. Ella cantando, sonriendo, gimiendo y a la vez meneando sus caderas hacia delante y hacia atrás restregando mi pene en su rajita caliente. Tenía entonces una actitud relajada, muy distinta de esa mujer que pocos minutos antes me habló por teléfono.
    
    Y todo empezó al ofrecerme ella no solo entrar a su aposento para que yo no me quedara a la intemperie bajo la lluvia, sino que me ofreció una toalla y un short que ella usaba para estar en casa. Era la única prenda medianamente masculina que había en esa casa que ella podía ofrecerme. Me la puse, ella estalló en risas al verme y después le pareció sexy eso de ver a un hombre con una prenda así mal acomodada y de color rosado. Yo me sumé a sus risas hasta que ella exclamó que debía ser interesante y cómico ver mi palo endurecido y abultado bajo su prenda. El comentario me sorprendió y me hasta me pareció subido de tono, pero igual de manera natural yo le seguí el hilo.
    
    - Ja ja tía no sé cómo se vería eso. Tendría que poner porno para ver si se me pone dura ja ja ja – respondí más por seguir en su onda cómica.
    
    - No, ¿y para que porno si estoy yo?, ¿no te parece?
    
    - Ah caramba, verdad je je – dije inocentemente pensando que todo era broma, pero estaba bien equivocado.
    
    Ella, aún empapada ...
    ... de lluvia se despojó sin atisbo de vergüenza de su ropa mojada. Deshizo el botón y bajó la bragueta de su blue-jean ajustado a sus piernas gruesas y se despojó de su franela amarilla. Dos sendos senos carnosos tapados por un sujetador negro de talla amplia saltaron a mi vista. Yo quedé helado.
    
    Se bajó el pantalón y quedó en su calzón oscuro de encajes. Su abdomen gordito caía un tanto y tapaba parte de la costura superior de su prenda íntima. Su piel blanca era lisa y se veía muy suave para ser ella una mujer iniciada ya en su cuarta década. La miré atónito. Ni me lo creía.
    
    - ¿Querías porno?, bueno tu tía te da porno.
    
    No podía yo hilvanar palabra alguna mirando su cuerpo de carnosidades abundantes delante de mí. Era todo excitante. Mi tía es una mujer loca o bien estaba más borracha de lo que parecía, pensé.
    
    Echó sus dos manos hacía detrás para deshacer el bretel de su sujetador y en un par de segundos un par de tetas blancas de aureolas ovaladas y oscuras saltaron de manera grotesca. Cada seno se acomodó caído y de lado por la ley de gravedad. Mi tía era más tetona de lo que parecía con la blusa puesta. Ella seguía risueña y mi morbo se disparó inevitablemente bajo la luz de ese cuartito chico y desorganizado. Ella tomó una toalla y comenzó a secar su pelo y su cuerpo diciendo que allí estaba la porno que yo quería.
    
    Mi verga fue cobrando volumen. Se fue levantando hacia el horizonte creando un bulto en la telita rosada del short de mi tía muy a pesar de lo algo ...