1. Habilidad familiar


    Fecha: 30/12/2022, Categorías: Confesiones Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... tienda tipo boutique de ropa femenina en una de las calles comerciales más modernas, con especial atención a la lencería de lujo, sexy, elegante, que tiene un éxito clamoroso entre mujeres maduras y de mediana edad. Aprovechando el tirón, en la misma calle ha abierto un sex-shop, discreto —el interior más parece una librería moderna o una cafetería minimalista más que una tienda de juguetes sexuales— que también tiene mucha clientela. Por supuesto, el acceso a los locales y los alquileres anormalmente bajos los ha conseguido con su —nuestra— habilidad familiar.
    
    Yo terminé los estudios de Psicología y me han contratado —me he valido del control mental— en una conocida clínica de una aseguradora privada, en donde en poco tiempo me he hecho un nombre como psicólogo capaz de solucionar problemas. Estoy muy satisfecho y contento. Si mi habilidad familiar le vale a alguien para solucionarle cosas concretas, mejor que mejor.
    
    No he utilizado especialmente el control mental, la habilidad familiar, desde que todo confirmó que me podía valer de ella. Sí, ahí está, saco provecho ligando, consiguiendo los mejores precios en mis compras, en el alquiler del céntrico piso en el que vivo… y poco más. Intento vivir una vida normal, tranquila, como todo el mundo, pero no soy tonto y no desaprovecho las oportunidades cuando las encuentro.
    
    Mi madre y yo no vivimos juntos, nos vemos a menudo, quedamos a comer los fines de semana, de vez en cuando salimos al monte a caminar y llevamos ...
    ... una relación familiar cercana.
    
    Por fin me contó la historia de mi inexistente padre, que no fue otra cosa que una relación controlada por ella a la búsqueda de quedarse preñada de alguien elegido por razones fundamentalmente físicas. Tras unos cuantos días de sexo, jamás volvió a saber de él. Mi nombre es el de mi abuelo materno.
    
    Lena convive con Margot, una treintañera francesa que trabaja en la boutique, rubia, guapa, elegante, que está como un queso de buena. Mi madre dice que se siente más satisfecha tratando con mujeres que con hombres, incluido el sexo, aunque sé que de vez en cuando se lo montan con un par de boys musculitos que alquilan en una agencia muy exclusiva.
    
    Yo, soy un picaflor —según mi madre— y ligo bastante. La idea de tener novia fija no me seduce actualmente, así que no dejo pasar las buenas situaciones y me follo a todas las mujeres que me gustan. Últimamente, una abogada especializada en divorcios que contrata mis servicios profesionales si necesita algún informe psicológico para las argumentaciones de sus casos.
    
    Se llama Ana, es doce años mayor que yo, somos buenos amigos, nos tenemos mutua confianza, pocas veces ejerzo con ella el control mental, y, desde luego, follar con Ana me parece cojonudo.
    
    Hemos estado cenando y tomando una copa, y ahora estamos en su casa, riendo por una ocurrencia que ha soltado —tiene un gran sentido del humor— mientras nos desnudamos mutuamente, sin prisas, besándonos profundamente, con besos largos, guarros, ...