1. Peripecias campesinas eróticas


    Fecha: 13/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... desaparecieron, para reaparecer los hermanos folladores que me llevaron de nuevo a la habitación donde Santa Catalina estaba ahora atada a la cama en aspas y con el culo en pompa, con unas buenas almohadas debajo de su barriga para que su culo estuviese bien expedito.
    
    Estaba bien lubricado, pero me hicieron lamerlo, tras sendas meadas, y según la iban preparando me recostaron para que la madre se diese sus buenos escarceos, bien mamando mi pollón o bien lamiendo yo su vieja almeja, que se pringó de crema para que se la metiese hasta el tuétano, pues quería sentir una buena polla antes de estirar la pata, pues echaba de menos la polla de su buen Fortunato. Se embadurnó el chumino con una crema que pronto se tornó caliente, me ensalivó la polla, y se encalomó en ella mientras me daba lengua hasta las amígdalas. No sé si una señora de tantos años se puede correr, pero bien lo pareciera por los alaridos y el jineteo que se traía, ¡chúpame las tetas cabrón antes de que te exprima ¡y así estuvimos un buen rato.
    
    Luego le tocó el turno a Santa Catalina, que al notar sobre la grupa a Bartolo, se resistía a ...
    ... ser insertada de manera tan vil y abyecta, pero todo fuera por la gloria del Altísimo, que bien valía una violación, clamaba entre ayes y suspiros. Y sin más contemplación y empujado por el corifeo foro, la empalé hasta caer derrotado sobre su espalda con espasmódicos lechazos. ¡Dios misericordioso cuanto hemos hecho por la salvación del mundo¡Amén¡
    
    Luego nos dejaron solos tras desatarla, para que refociláramos y nos congraciáramos en la paz y serenidad del señor como buena pareja que hacíamos, tal y como decía la pérfida madre.
    
    A la mañana siguiente en la tarde del lunes llegaron mis ropas y un sobre con 3000 euros y dándome las gracias por la ayuda a la casa y las mil disculpas y tras unos escarceos amorosos en una gran orgia familiar durante casi toda la noche, me fui de martes de aquella mansión de eróticos locos. Eso si tras rezar el rosario con Azucena, pero sin poder catarla, tan solo sobarle el ojete con la cabezota de Bartolo…dejando a Manoliño con sus imposibles desafíos pajeros, a la doña de la casa guiñándome el ojo, para que volviera… y Catalina en una esquina levantando sus faldamentos…. 
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