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El padre sabía de rectitud, la hija sabía latín
Fecha: 30/04/2023, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... gusta, cerdo! Métete un dedo en el culo, maricón! Aniceto no estaba por la labor. -Es que... -¡Sí, lo sé, te vas a correr, a todos los maricones le pasa lo mismo! Aniceto debía ser medio maricón, ya que poco después de follarse el culo con un dedo, de su meato comenzó a salir leche en cantidad que bajó por la polla abajo y le pringó los cojones y el culo. Olga, le lamió toda la leche, incluida la que cayera en la sábana. Le chupó la polla hasta ponerla otra vez dura, subió encima de su padre, y besándolo, levantó el hábito y metió la polla muy despacito en su coño. -¡Te voy a dejar los ojos en blanco, perro! Faustino ya estaba desatado. -De eso nada. ¡La voy a matar a polvos, hermana Olga! Olga, tiró la pistola al piso, y lo desafió. -¡A qué no tienes cojones, sopla pollas! Faustino, era un follador nato... En la casa de putas le llamaban Chichi El Amoroso. Le llamaban así porque era el único que las hacía correr, y para hacer correr a una puta hay que ser bueno follando, muy, muy bueno, jodidamente bueno. Apuntó al punto G y lo machacó de menos a más hasta que el coño se comenzó a inundar de jugos. Olga, exclamó: -¡Me voy a correr, cabrón! Aniceto, sin parar de follarla, le ...
... dijo: -Córrase, hermana, córrase. Olga al comenzar a correrse, se derrumbó sobre su padre, lo besó, y se abandonó al placer... No se corrió una vez, se corrió tres veces, y no se corrió más porque Aniceto dejó de follarla al ver que su hija perdiera el conocimiento. Aprovechó para metérsela en el culo... Quitó la polla del coño, se la acercó al ojete, y despacito, se la clavó toda. Poco después despertaba Olga y sentía cómo la polla entraba y salía de su culo. Sonriendo, le dijo: -Maricón. -¿Quiere que la quite, hermana Olga? A Olga le estaba encantando. -No, pero déjame hacer, cochino. Olga, frotó el clítoris con la pelvis de su padre, y lo folló a su aire... Unos cinco minutos más tarde, le decía: -¡Lléname el culo de leche, cabronazo! -Pídamelo por favor, sor Olga. -¡Por favor, sopla pollas! -¡Esa boca! -Esta boca es para besarte y para decirte... ¡¡¡Córrete conmigo!!! Olga, temblando y sacudiéndose, y sin dejar de besar a su padre, se volvió a correr, y Aniceto le llenó el culo de leche. Aniceto, no se cargó al teniente, ni al cura, ni al juez, ni a la secretaria del juez... No se cargó a nadie, si lo hacía acabaría en la cárcel, y en la cárcel no podría follar con su hija. Quique.