1. El viejo conserje (Capítulo IV)


    Fecha: 26/05/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: drwite, Fuente: CuentoRelatos

    ... haciéndome gemir por el delicioso contacto - ¡Dios!, te sientes tan suave por dentro y aprietas mi pene como queriendo meterlo más profundamente – gimió porque mi vagina dio muestra de que lo que decía era verdad – Mariana… mí esposa… mí mujer… dime que siempre serás mía… que sólo yo seré el dueño de tu cuerpo y que nadie más conocerá la pasión que llevas por dentro.
    
    Sus embestidas se hicieron furiosas y su pene tocó un punto de placer desconocido hasta ahora. Estaba tan adentro que pensé que quizás tocó el lugar donde crece nuestro hijo, pero luego descarté esa idea cuando con otra estocada aquel punto sensible envió olas de placer desde mi cabeza hasta los dedos de mis pies y grité porque no encontré otra manera de evitar el desmayo que amenazaba con privarme de este momento tan excitante y es que hacer el amor con Filomeno siempre es una montaña rusa de pasión, sin embargo, hoy estaba siendo inimaginablemente maravilloso. No existen palabras que puedan describir lo que estoy sintiendo ahora, más que esas, y no encuentro el motivo por lo que esta entrega de los dos está siendo de esa manera. Tal vez es porque ahora somos marido y mujer, o quizás son sus palabras. Cualquiera diría que estaba siendo vanidoso al decir que se sentía orgulloso por haberme marcado embarazándome, sin embargo, para mí aquello era más un agradecimiento que una muestra de egoísmo. El movimiento de su pene en el nuevo punto de placer hizo que mi cuerpo temblara como gelatina y aunado a la voz de ...
    ... Filomeno, fui atacada por múltiples orgasmos que doblaron mis rodillas hasta que estas tocaron el suelo. Mis brazos no tenían fuerza para mantenerme libre de tocar la fría baldosa, pero mi esposo me mantuvo lejos de ella abrazándome con sus poderosos brazos.
    
    - ¡Dilo, Mariana!... por favor, dime que serás sólo mía – su voz era una súplica, no una orden y no comprendí la necesidad de escucharme decirle eso si le entregué mi virginidad y mi vientre lleva a su hijo, y esas pruebas deberían ser suficientes para él.
    
    La fricción de su pene en mi recién descubierto punto G, me impedían calmarme lo suficiente para poder hablar y cuando volvió a tocarlo, mis manos presionaron las de Filomeno en mis senos, dándole a sus dedos la posibilidad de pellizcar mis pezones y ambas cosas combinadas trajeron una eyaculación devastadora que separó nuestros sexos. Yo me movía como si estuviera sufriendo convulsiones y gemía tan fuerte que mis pulmones vaciaron todo el aire que tenían.
    
    - ¡Te… - trataba de hablar, pero en verdad era difícil sin aire y con espasmos de orgasmos atacando mi intimidad - ¡te… amo! – finalicé.
    
    Después de eso mi cuerpo se relajó y mi mente cayó en la oscuridad.
    
    Nota: Siento la tardanza. El escrito casi está terminado, pero hay diversas situaciones que no me dejan corregirlo. Aproximadamente son ocho capítulos, por eso estoy pensando que me equivoqué de categoría y debí colocarlo en Otros Relatos o en Erotismo y amor, (aunque con el protagonista masculino que ...