1. El regalo: Un antes y un después (Décima parte)


    Fecha: 01/06/2023, Categorías: Infidelidad Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    ... tarde por video llamada y me explicas bien? No quiero importunarte. Ya suficientes problemas tienes con lo de tu esposa y tal vez a ella le moleste si te llamo.
    
    —No te preocupes por eso Pao. ¿Qué tal a las diez? —Le dije y a Paola le pareció bien.
    
    Nos despedimos allí con un beso mío en su mejilla y un… ¡hasta más tarde! de mi rubia tentación. Arranqué para mi hogar, feliz por lo productivo de ese día y también pensativo por lo que había sucedido entre aquella rubia y yo. Nos habíamos besado, acariciado un poco y eso no era todo. Lo que sentía por Paola ya traspasaba un poco aquella línea roja del mero deseo. Me gustaba y me sentía muy cómodo, tranquilo con ella a mi lado. Un poco de culpa, más no sentía que fuese una traición en toda regla hacía mi mujer, aunque quizás en parte la mereciera.
    
    …
    
    Escuché la puerta abrirse y la algarabía de mis dos hijos para recibir como siempre a su padre. Me apresuré a salir de la alcoba y tras recorrer los pocos pasos que me separaban de la entrada, me quedé un momento allí de pie en el pasillo para observar, la misma escena de siempre, con Rodrigo de rodillas, mi hijo menor bajo su estómago y la mayor encima de su espalda. Los dos esforzándose con sus manitas para causar en mi esposo, las carcajadas exageradas por las cosquillas recibidas, pero en aquella ocasión no podía, pues Rodrigo entre sus dientes, sostenía apretada una bolsa de papel mediana. El olor tan característico de pan, carne asada y papas fritas, llegaba hasta mi ...
    ... nariz.
    
    —¡Hola mi vida! Lo saludé amorosa. —Espera te ayudo con esas hamburguesas. Y tras decir estas palabras mágicas, la batalla cesó.
    
    Mis niños al escuchar aquella palabra, detuvieron el «feroz» ataque hacía su cansado padre y de inmediato cambiaron las amenazantes cosquillas por tiernos besos y apretados abrazos de agradecimiento. Me agaché, tomé de su boca aquella bolsa y aprovechando su indefensa posición, acaricie su rostro y le besé en la frente. Rodrigo me miró algo serio, seguro dándose cuenta de que usaba su camiseta de deporte por pijama.
    
    —Rodrigo… Eso no se hace amor. Yo esforzándome por tenerles algo de comida decente a estos niños y llegas tú con esta… Hummm ¡Qué delicia! —Mis hijos brincaban de alegría.
    
    —Así no se puede Rodrigo, me dañas todo con estas hamburguesas y las papitas fritas. —Extrañamente, mi esposo alzando en cada uno de sus brazos a nuestros dos hijos, me miró y me sonrió, después de tantos días de caras largas.
    
    —Hummm, es que tenía antojos Silvia, y pues solo pasaba por el frente del local y te juro que escuché como si me llamaran. Pensé en estos dos terremotos y pues ya llevábamos tiempo sin probar estas delicias. —Cielo, ehhh… La tuya sin queso y con bastante cebolla es la más grande–. Las otras tres más pequeñas son para nosotros. —Me dijo, mientras con sus dedos abría un poco la bolsa para señalar cuál era la mía.
    
    Así como si nada, dejándome de piedra y tal vez, no lo recuerdo bien, mirándolo con la boca abierta. ¿Cielo? A ...
«1234...13»