1. Pequeños matices pueden cambiar el curso de tu vida


    Fecha: 12/06/2023, Categorías: Confesiones Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos

    ... su pene entraba y salía de mi vagina dándome, ahora lo sé, uno de los mejores momentos de amor que he tenido con él, me sentía penetrada por él, por su pene, pero también me penetraba el corazón con sus besos suaves y cálidos, los susurros de amor al oído, los movimientos al unísono de los dos, como una máquina perfectamente sincronizada donde nuestras caderas se encontraban y movían lentamente, su pene apenas salía de mi vagina y la sensación era maravillosa hasta el punto que a la vez que gemíamos y gritábamos nos decíamos cuanto nos deseábamos y queríamos.
    
    Los dos empezamos a gemir cada vez más alto, su pene se empezaba a meter con fuerza en mi vagina volviéndome loca con cada empujón, saliendo y entrando ahora casi por completo y teniendo tan solo su glande dentro de mi vagina cuando la sacaba para metérmela después con mucha fuerza hasta el fondo haciendo que realmente gritara de placer y así varias embestidas hasta que teniéndola tan dentro de mí y casi sin movernos nos empezábamos a correr los dos a la vez notando como su semen me llenaba entera, queriendo todo dentro de mi cuerpo y llegando incluso a soñar que alguna semilla atravesara todas mis barreras nadando con fuerza y que terminara ...
    ... germinando dentro de mí. La lluvia de agua cálida seguía cayendo sobre nuestros cuerpos cuando su pene empezaba a retirarse, mi cara reflejaba la felicidad que sentía en esos momentos, la de él sin embargo ahora era de culpabilidad, seguía pidiéndome que le perdonara.
    
    Terminamos mojados en la cama, haciendo el amor toda la noche hasta el amanecer y despertando los dos abrazados, le había perdonado su aventura y él a mí la mía, yo dejé de pensar en aquel chico que por unos días me tuvo perdida pensando en él, pensando en que si le hubiera escrito, en que si hubiera hablado con él cara a cara, quizás todo habría cambiado y ahora estaríamos los dos bajo las sabanas follando, curiosa la vida, cambiando continuamente por pequeños matices, si le hubiera escrito una vez más…
    
    Y sin embargo ahora Tomás y yo estamos más unidos que nunca, ha pedido no viajar tanto y de momento lo tengo por fin a mi lado todas las mañanas al despertar, no sé qué nos deparará el futuro, espero que mucho sexo, pero solo con él, un futuro que menos mal no ocurrirá lo que soñé mientras me hacía el amor en la ducha, menos mal que hoy estoy mala… pero quizás dentro de unos años, no sé si uno, dos o diez, pero espero ser el jardín para su flor. 
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