1. Dándole por el culo a la señora Vélez


    Fecha: 01/07/2023, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos

    ... se apresuró a decir:
    
    -¿Tienes prisa? ¡Hazme compañía un rato!
    
    -¿Y Lorena?
    
    -Se fueron por un par de semanas a la casa de su padre antes de que comiencen la universidad. ¡Quédate un rato, que yo no como!
    
    Creo que intuyó que me incomodaba, más que todo queriendo disimular y ocultar la erección entre mis pantalones vaqueros. Obviamente la Sra. Vélez era una mujer de mucha experiencia y yo solo un chiquillo que ella intuía podía manipular. Me pidió que me acomodara y me ofreció algo de tomar y aunque un angelito sobre mi hombro me quería sacar de ahí, en el otro hombro estaba un diablillo haciéndome imaginar cosas que me provocaban una tremenda erección mirando a la Sra. Vélez en un reducido bikini. Nunca había estado a solas con ella y no sé si por su edad o por los tragos que decía había tomado comenzó con cierta libertad a ser un poco morbosa conmigo.
    
    -¡Te has vuelto un lindo muñequito! Imagino que a muchas chicas de la escuela has de volver locas. ¿Tienes novia? -me preguntó.
    
    -No. -le he contestado.
    
    -¡Mira que suerte y yo aquí soltera y disponible! -y se había reído.
    
    -No, no tengo novia. –le repetí pues no sabía qué más decir.
    
    -Sabes… eres un hombre muy guapo, que a cualquier mujer haces fantasear. Yo me incluyo… realmente te has vuelto un hombre muy apetecible y por lo que puedo ver, eres un hombre muy dotado.
    
    Realmente me ponía un tanto nervioso aquel acercamiento y la manera que la Sra. Vélez me hablaba. Yo había fantaseado con ella y ahí ...
    ... estaba frente de ella y esta mujer me hacía sentir como un pequeño corderito acorralado. Ya había tenido un par de experiencias sexuales con mujeres mayores, pero fueron en diferentes circunstancias, pero el coqueteo de la Sra. Vélez fue algo sorpresivo y quizá me limitaba en la manera que me desenvolvía por la relación que había tenido con su hija Lorena. Estaba a punto de hacer aquella fantasía una realidad, pero la idea de coger con la hija y luego con la madre era algo que no concebía y era por eso el dilema y el debate de aquel ángel y diablillo sobre mis hombros. La Sra. Vélez se levantó de su silla y se me acercó a donde yo estaba sentado y me preguntó de una manera que sentía que con esa vista me estaba comiendo.
    
    -¿Te excita verme en bikini? ¡Veo que por ahí algo se ha levantado!
    
    -¡Usted es una mujer muy bonita y creo que usted sabe lo que provoca! -le dije un tanto nervioso.
    
    -Mira… ¡Que halago más lindo me has dado! ¿De veras te excito? ¡Ven para acá! Quiero ver que tanto te excito.
    
    Tuvo que repetir una vez más aquella invitación, pues me sentía paralizado intuyendo lo que estaba a punto de pasar. Me acerqué y ella se incorporó a sentarse pues su silla estaba reclinada y tomando un sorbo de su coctel prosiguió a desabrocharme mi pantalón vaquero. Realmente no me lo creía, aquí tenía a la madre de Lorena, con la que había fantaseado a punto de bajarme el pantalón. Me bajó el cierre y vio como ya mi calzoncillo estilo bikini estaba ya mojado de la excitación. Me ...
«1234...8»