1. Infiel por mi culpa. Puta por obligación (17)


    Fecha: 13/06/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    ... luego fumo y lo aspiro hasta colmar mis pulmones con ansiedad.
    
    —Asimismo en otra ocasión después de un brindis por la agradable compañía de nosotras sus compañeras, intentó sin pena allí en la mesa, –Camilo me presta mayor atención– y delante de todos, buscar con su boca mis labios, preciso cuando bajaron la intensidad de las luces, al sonar una romántica bachata.
    
    — ¿Y he de suponer que lo consiguió? —Me pregunta con un cierto deje de ironía, antes de llevar el vaso hasta su boca.
    
    — ¡No! Esquivarlo fue muy fácil, lo difícil fue bajarle las revoluciones a Diana, que al percatarse de aquel arrebato, me decía al oído que me fuera para el hotel con él. —Le contesto con un nudo en mi garganta.
    
    — ¡Aprovecha Chikis, que ese huevo quiere sal! Dale, que yo te cubro con los demás. ¡Hágale marica, que un polvito al año no hace daño y por mi boca nadie se va a enterar! —Negando con su cabeza, mi esposo bebe dos tragos seguidos y tira la colilla al suelo para aplastarla con rabia, como si aquel elaborado filtro de acetato de celulosa, tuviese algo de culpa.
    
    — ¿Estás loca, Diana? ¡¿Qué te pasa?! Yo amo a mi esposo y además con este presumido no haría nada. Quien sabe con quién y por donde meterá ese pipí. ¡Guacala! —Le respondí más o menos así, algo enojada la verdad y un claro ¡Uhum! de Camilo logro escuchar, mientras recibo nuevamente de su mano temblorosa, el vaso con ron y Coca-Cola.
    
    Y es que al parecer no le es suficiente mi explicación y no se traga por completo el ...
    ... cuento. Bebo con ganas un buen trago, y lo aderezo con el humo del tabaco retenido dentro de mi boca, inflando mis cachetes sin pasarlo aún a mis pulmones, observando que en su cara persiste la duda ante mí historia, con justa razón, aunque es todo cierto. ¡Ni modos!
    
    —Entonces el Dj colocó la canción aquella que nos gozábamos tú y yo en la taberna que quedaba cerca de la universidad, la de Lou Bega «Mambo Nro.5». Entonces como un resorte me puse en pie y le extendí la mano de inmediato a K-Mena para salir con ella a bailar. Diana y Carlos lo hicieron también, quedándose sorprendido y aburrido en la mesa Jose Ignacio, acompañado por Eduardo que estaba a punto de terminar su amarillito, y así mi cielo yo mataba dos pájaros de un solo tiro. Los comentarios insidiosos de Diana y los desmedidos avances de él.
    
    — ¡Ok, ok! Ya veo. Por estar de rumba fue que no contestaste mis mensajes ni las llamadas. Fui víctima de otra más de tus mentiras. —Me recrimina Camilo.
    
    Con brusquedad retira de mis manos el vaso y se pone en pie, medio dándome la espalda, y mira hacia la vespertina oscuridad. Levanta la cabeza e inclina el acartonado envase sobre su boca, hasta que agota por completo el contenido.
    
    — ¡Pero yo no te mentí! Fue verdad que al dejar mi teléfono dentro del bolso, no lo escuché sonar y además tampoco me fijé que se le había agotado la batería. —Me justifico como niña regañada.
    
    —No me refiero a eso, si no al hecho que después de media noche cuando por fin te dignaste ...
«12...678...15»