1. La Vecina es la Perra de la Fiesta


    Fecha: 10/11/2025, Categorías: Sexo con Maduras Autor: el Bardo, Fuente: TodoRelatos

    ... estas mientras algo le comentaban a su oído y este soltaba algunas risas. Romina se paseaba con una bandeja con copas y de pronto escuchaba un estallido de risas en un rincón de la sala principal de la casa, donde estaba el circulo de confianza de Simón.
    
    De pronto un coro de silbidos soltaron los hombres y mujeres desde diferentes lugares de la casa cuando la música comenzó a sonar. Uno de los más jóvenes abogados, fiel zalamero de su marido, había encendido el buen equipo reproductor musical que ostentaban e incluso las ventanas retumbaron. Las luces se atenuaron un poco y los cuerpos, lentamente, comenzaba a menearse al ritmo de la canción. Se sintió estúpida cuando incluso su cuerpo se meneó un poco.
    
    Debía controlarse.
    
    Algunos intentaron echarle manos a Cristina, quien les rechazaba amablemente con una sonrisa. Se lo agradecía, le agradecía que no cayera en las manos de los compañeros de su marido. O sea, era casada, pero aun así. Además, estaba hermosa esa noche, utilizaba una camiseta elegante y con brillante, de gruesos tirantes y de color beige, que no disimulaban en nada lo grandes y gordas que eran esas tetas. Abajo utilizaba una falda negra ajustadísima a su figura que no era demasiado larga y unos tacones que le daban unos buenos centímetros y le hacían resaltar su gran culo entrado en carnes. Pero su cabello era todavía más hermoso, ese rubio cobrizo lucía en altura y amarrado con un elegante moño, con un mechón ondulado cayendo por el lado izquierdo de ...
    ... su rostro, rostro coronado por esos labios pintados de un rojo furioso.
    
    “Que hermosa se ve” se dijo Romina, no pudiendo sacar los ojos de esas grandes tetas.
    
    Suspiró, pensando en que siempre había sido bastante explosiva, pero es que ahora no disimulaba ni un poco en camuflar esa explosividad. Es más, esas sonrisas que les devolvía a los que intentaban avanzar con ella jamás esperó verlas en Cristina.
    
    “¿Sería así en sus clases? No, imposible, ella es una mujer seria y estricta” se dijo la dueña de casa.
    
    Pero fueron otras tetas las que llamaron de inmediato su atención, porque la puerta de entrada se había abierto y debió contener dos veces la respiración e incluso controlar sus mejillas que, de pronto, se tornaron coloradas. Había llegado su vecina, Valentina Arreghini... y acompañada de su sobrino, Martín... y de Agustín.
    
    -Quizás esta podría ser la primera fiesta de tu cumpleaños- Le dijo a Martín a su gordito amigo.
    
    -Pero mi cumpleaños es en un mes.
    
    -Bueno, pero queda poco.
    
    Valentina Arreghini utilizaba un vestido de una pieza que llegaba hasta debajo de sus rodillas, muy ajustado a su cuerpo, de color blanco. Esas enormes tetas naturales se veían impresionantes bajo ese atuendo, abotonado y que parecía que, al más mínimo movimiento, un par de botones de ese largo vestido saltaría en cualquier momento. Para el frío llevaba una chaquetita de mezclilla gris abierta encima y caminaba sobre unos lindos tacones con algo de plataforma. Su cabello rubio con ...
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