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Superficie
Fecha: 30/11/2025, Categorías: Control Mental, Autor: AnaisBelland, Fuente: TodoRelatos
... regodeaba:“Él se ha ido satisfecho, y tú quedas usada, marcada. Nunca vendrá para ti, cariño. Nunca. Esa es tu condena y tu adicción. Y por eso siempre me obedecerás. Porque el deseo es tu nueva religión, y yo soy tu diosa.” En ese instante, María —o más bien Mary— comprendió que ya no le pertenecía su mente. Solo la voz decidía, solo la voz existía. Mary ya no pensaba: obedecía, gemía, reía como muñeca vacía, perdida para siempre en la religión del deseo. Desde la penumbra cargada de humo y luces rojas, Miss Doll emergió como aparición solemne: cada tacón marcó el suelo como un tambor ritual, el perfume químico abrió paso como incienso profano. Elevó una mano enguantada, engastada de microcristales que brillaban como cuchillas, y decretó con voz teatral: —Mary ya no recuerda a María. Es mi obra perfecta, mi superficie viviente. Su deseo será eterno, su orgasmo nunca llegará. Así lo dicto, así será. Epílogo — La nueva vida de Mary Mary ya no pensaba, solo existía bajo el perfume de Miss ...
... Doll y los susurros que habían sustituido a su voz interior. Cada día se levantaba enfundada en vestidos mínimos, uñas brillantes, tacones imposibles, piercings sensibles que le recordaban a cada instante su entrega. El club era su templo: cada mirada masculina una caricia, cada billete un reconocimiento, cada risa bimbo un eco de obediencia. La memoria de María, la puritana, había quedado enterrada bajo capas de silicona mental y deseo acumulado. Solo quedaba Mary, muñeca brillante y superficial, alimentada por la voz que la mantenía siempre temblando, siempre excitada, siempre incompleta. Miss Doll la observaba desde la penumbra, satisfecha, como escultora que contempla su obra definitiva. El perfume químico flotaba aún en el aire, marcando la jaula invisible donde Mary quedaría para siempre atrapada. FIN Si este relato encendió tu mente o rozó tu deseo, escribe al correo. Tal vez —si la fortuna te sonríe— sea Miss Doll quien deslice la respuesta, envuelta en perfume y veneno, dirigida a ti.