1. Diario de un Consentidor 201 Phobos y Deimos


    Fecha: 23/04/2026, Categorías: Intercambios Autor: Mario, Fuente: TodoRelatos

    ... cristalera.
    
    —Para nosotros es suficiente —continuó Alonso—, has entendido que no queremos obligarte a hacer nada que no desees, tampoco entra dentro de nuestros planes tratar de convencerte de lo hermoso que es disfrutar plenamente del amor incondicional de un perro.
    
    —Ni pretendo tentarte hablándote sobre la maravilla de su potencia. —volvió a intervenir Rosalía cogiéndose de mi brazo. Antes de conseguir expulsarla de mi cabeza, la recordé en una de las fotos; parecía feliz sentada en el suelo abrazada a Phobos como se abrazan las parejas, con el collar de cuero repleto de tachuelas metálicas y la placa con su nombre: Ros.
    
    —Sólo queremos contar con una mujer hermosa, abierta de mente, que comparta el placer del sexo con nosotros y disfrute, como lo has hecho tú, del espectáculo que le ofrece una relación íntima entre unos bellos animales y una mujer y un hombre unidos todos por el deseo y el amor.
    
    —Lo pensaré, dadme tiempo.
    
    Alonso me ofreció una tarjeta.
    
    —Este es nuestro teléfono privado, queda en tu terreno tomar la decisión.
    
    El mismo auto que me había traído esperaba en la puerta, nos despedimos con un efusivo beso en la boca. Debo reconocer que me costó superar un ...
    ... conato de repulsión a la hora de besar esos labios que habían estado en contacto con Phobos de un modo tan íntimo. Le di al chofer la dirección de Candela, tendría que avisarla, consulté el reloj, las dos y media de la madrugada, a estas horas estaría dormida o quizás todavía estuviera en el Penta. No sabía qué hacer.
    
    —¿Cómo te ha ido?
    
    —Bien. Oye, ¿está Candela ahí todavía?
    
    —No, se marchó hace una hora.
    
    —Vale, entonces la llamo, gracias.
    
    —Vente para acá, me vas a decir que tienes ganas de irte a dormir. Estamos a punto de cerrar, tenemos una pequeña fiesta montada, ¿te animas?
    
    La idea de meterme en casa y darle vueltas a todo lo que había sucedido no me apetecía nada, lo único que quería era olvidarlo por completo, intentar cansarme y llegar agotada a la cama.
    
    —Tuerza en la rotonda, lléveme al pub donde me recogió esta noche, por favor.
    
    Me arrellané en el asiento y traté de centrarme en la emisora de radio que, entre canción y canción, daba consejos a los oyentes solitarios que, como yo, no podían dormir.
    
    —¿Puede subir el volumen?
    
    .
    
    .
    
    Citas
    
    1 Capítulo 162. Puta de barra de bar 2. Abril, 2022
    
    2 El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Robert Louis Stevenson 
«12...18192021»