1. El círculo. Cap.32. La elección por el escaño


    Fecha: 23/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Ixchel Diaz M, Fuente: TodoRelatos

    ... Impecable. Erguida. Silenciosa. No había dicho mucho desde que salieron del war room, solo lo suficiente para no desaparecer del todo. Iba caminando en tacones como si flotara, aunque por dentro se le partía algo, pequeño, constante, invisible.
    
    —Fue alguien de adentro —susurró Lorenzo, sin mirar a nadie.
    
    Serrano apenas asintió.
    
    —No fue Abril. Ella no tiene esa estructura. Esto fue quirúrgico… silencioso. Nos rompieron desde dentro y no lo vimos venir.
    
    —¿Nombres? —preguntó Valeria, con voz limpia, como si leyera en voz alta un informe.
    
    Lorenzo sí miró.
    
    —Ramiro —dijo, refiriéndose al delegado especial que venía de Oaxaca a la elección—. Los números no cuadran. Y el padrón de jóvenes fue manipulado.
    
    —Julia... la mujer de encuestas. La tuvimos que convencer dos veces para que se quedara.
    
    —¿Y Damián? —agregó César. Su voz era una sombra.
    
    El silencio que siguió fue más elocuente que cualquier afirmación. Valeria bajó apenas la mirada.
    
    —No... —dijo, casi en automático, casi para sí—. Él no tiene los huevos para una operación tan grande.
    
    Lorenzo no respondió.
    
    Caminaron por el pasillo largo de cantera gris. Subieron las escaleras hacia el ala privada. Allí, detrás de una puerta de doble hoja, los esperaba la jefa del tablero: Regina.
    
    La presidenta.
    
    El despacho estaba lleno. Cinco personas alrededor de la mesa central, todas en traje, con laptops abiertas y rostros severos. Dos pantallas grandes mostraban las gráficas del PREP, los mapas de ...
    ... avance, los cortes preliminares. Abril Bardujan aparecía en verde. César en rojo, muy atrás.
    
    En la cabecera, Regina de pie. Y junto a ella… Damián. Valeria se detuvo un segundo. Ahí estaba. Su padre.
    
    Lo vio desde la entrada. De pie, con el rostro cansado pero sereno, vestido de gris oscuro, sin corbata, solo una camisa negra bien planchada. Tenía la barba recortada, el cabello algo más largo que de costumbre. Lentes discretos. Pero era él.
    
    Por un segundo, deseó correr hacia Damián. Preguntarle si aún era su niña, si la veía. Pero no. Valeria ya no pedía permisos.
    
    Y cuando Damián la miró —con ese gesto que no se le conocía—, no fue el hombre que había educado a una niña. Fue un hombre que se daba cuenta, de pronto, que su hija ya no era una niña. Que era otra cosa. Una figura. Una fuerza. Una mujer.
    
    Damián tragó saliva. Valeria aguantó la respiración. No hubo palabras. Solo los ojos, conteniéndolo todo. Y lágrimas que amenazaban con caer, pero que no lo harían. No en ese lugar.
    
    —Gracias por venir —dijo Regina. Su voz era firme, sin adornos—. Vamos a ser rápidos.
    
    Uno de los asesores empezó a hablar. Mostraba gráficas. Hablaba de votos, de tendencias, de regiones que ya habían cerrado. El PREP seguía actualizándose cada cinco minutos, pero la distancia se mantenía. Cinco puntos. Irreversibles.
    
    —No hay margen para impugnar —dijo el asesor—. Legalmente podría intentarse, pero los votos son limpios. No hay anomalías suficientes. No hay justificación.
    
    Regina ...