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El círculo. Cap.32. La elección por el escaño
Fecha: 23/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Ixchel Diaz M, Fuente: TodoRelatos
... con la mujer del momento. Con la joven que le había ganado al aparato más viejo del país. Ella sonreía. Agradecía. Pero no estaba del todo ahí. Algo dentro de ella, como un péndulo interno, no dejaba de oscilar en una sola dirección. Una sombra. Un vacío. Un nombre. Damián. Lo buscaba con los ojos, aunque sabía que no estaba. Lo buscaba en los mensajes, aunque no le había escrito. Lo buscaba en los abrazos, aunque no eran suyos. __ A las 3:08 de la madrugada, la música se apagó un momento. El mariachi pidió un receso. Algunos dormían en sillones. Otros bailaban todavía, aunque con menos fuerza. Las botellas estaban a la mitad. La euforia se iba transformando en resaca emocional. Paulina, su asesora de análisis, se acercó con cautela. —Abril… ¿puedes venir un segundo? Es importante. La llevó a una sala pequeña, aislada del escándalo. Adentro, solo una laptop abierta y dos hojas impresas. Gráficas. Mapas. —¿Qué es esto? —preguntó Abril, aún con una sonrisa residual en el rostro. —Es la segmentación del voto. Nuestro equipo ya pudo cruzar datos con el 80 por ciento de las actas. —¿Y? Paulina le mostró una tabla. Abril la leyó en silencio. Los datos eran contundentes. La diferencia clave —esos cinco puntos que habían definido todo— no venían de las zonas esperadas. No fueron los universitarios. No fueron las mujeres urbanas. Ni siquiera los votantes tradicionales ...
... de izquierda. Fueron los sectores más difíciles. Los comerciantes de Iztapalapa y Tepito. Los transportistas del Estado de México. Uniones de tianguistas. Programas sociales articulados con estructuras fantasma. —Todo eso… eran bastiones de ellos —murmuró Abril. Paulina asintió. —Hasta hace dos semanas, sí. Abril no dijo nada. Se recargó en la mesa. Sus dedos buscaron algo. No sabía qué. Una explicación. Una grieta. Un nombre. Entonces lo supo. No lo necesitaba ver escrito. Lo había sentido desde hace días, aunque no quisiera nombrarlo. Damián. Volvió al centro de mando. Buscó su bolso. Encontró su celular, muerto. Lo conectó con desesperación. La pantalla tardó unos segundos en encender. Luego vibró. Una sola notificación.Damián Ortega00:12 a. m."Felicidades, senadora." Abril se quedó quieta. El pecho le dolía, como si alguien lo hubiera apretado con una mano helada. Abrió la conversación. No había más. Solo ese mensaje. Corto. Preciso. Tardío. Pero suyo. Apretó el icono de llamada.Llamando a Damián…Tono. Otro. Nada. Colgó. Volvió a marcar. Y otra vez. Y otra. Nada. Cerró los ojos. Apretó el celular contra su pecho. Lo abrazó, como si pudiera extraer de él una presencia. Un sentido. Una certeza. La victoria era suya. Pero algo se le escapaba. Algo que no salía en los mapas ni en los discursos. Algo que tal vez, desde el principio, fue la otra mitad de esta historia.