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El círculo. Cap.32. La elección por el escaño
Fecha: 23/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Ixchel Diaz M, Fuente: TodoRelatos
... se cruzó de brazos. —Que se publiquen los mensajes en redes. Felicitaciones a Abril Bardujan por su victoria. Ya está listo el texto. Que se libere en Twitter y en Instagram. En una hora, lo hacemos oficial en la vocería. Lorenzo no dijo nada. Solo bajó la mirada. Serrano, por primera vez en el día, no supo qué decir. Sentía el cuerpo entero como de piedra. Como si en vez de una derrota hubiera recibido una sentencia. Regina se giró hacia él. —Tómate unos días. Aléjate de las cámaras. Deja que la marea baje. Luego vemos cómo te reacomodamos. El silencio fue largo, denso. Uno a uno, los asesores recogieron sus cosas. Las pantallas se apagaron. La reunión terminó. Damián no se movió. Solo observó. Observó cómo su hija se acercaba a Lorenzo. Cómo hablaba con voz baja con Serrano, cómo caminaba con ellos hacia la salida. No se acercó. No debía. No aún. Pero verla ahí, tan compuesta, tan entera, tan distinta, le removió algo viejo. Algo que no había querido ver. Esa niña que correteaba con trenzas en el jardín de su madre, ahora tenía el rostro de la mujer que se había atrevido a jugar a fondo. Con él. Sin él. Contra él. Y lo había hecho bien. Regina se acercó por detrás. Su voz, siempre tranquila: —Está bien. Es todo por hoy. Damián asintió. No dijo nada. Salió al pasillo, caminó con lentitud por el mármol de Palacio, bajó por la escalera principal hasta el estacionamiento. El sol caía. El cielo era rojo. Encendió un cigarro. No lo fumó. Solo ...
... lo tuvo entre los dedos. Y sonrió. No era una victoria completa. Pero había hecho caer a César. Había hecho temblar a Lorenzo. Y a Valeria… A Valeria la había perdido. Pero no del todo. “A veces para ganar hay que dejar ir algo más grande”, pensó. Exhaló con fuerza. El aire olía a poder reciclado. __ A las nueve con doce minutos de la noche, llegó el mariachi. No fue planeado. Al menos no por Abril. Pero alguien del equipo —quizá Rodrigo, quizá Paulina— lo había mandado llamar en cuanto se confirmó que la presidenta había felicitado públicamente a Abril Bardujan en sus redes oficiales. Desde entonces, todo fue desborde. Elwar room se transformó. Donde antes hubo tensión, ahora había abrazos, tequila, gritos. Donde antes hubo miedo, ahora había música. Canciones que hablaban de amores imposibles, de tierras prometidas, de victorias lentas. Abril estaba en el centro de todo. No como una reina, sino como una sobreviviente. Todos la querían abrazar, todos querían fotos, todos querían decirle“te lo dije”. Los celulares no dejaban de sonar. Los primeros en llamar fueron los presidentes de los partidos que la apoyaron: la felicitaron con voces infladas, como si la victoria fuera también de ellos. Luego vinieron los gobernadores, los diputados, incluso algunos que apenas una semana atrás dudaban de su fuerza. Y después vinieron otros. Un embajador europeo. Un dirigente sindical. Un empresario del norte. Una exfuncionaria del sexenio pasado. Todos querían hablar ...