1. El círculo. Cap.32. La elección por el escaño


    Fecha: 23/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Ixchel Diaz M, Fuente: TodoRelatos

    ... la encargada de la zona sur. Y ese día perdieron solo un municipio grande. Justo el suyo.
    
    Aún podía ver el rostro de su candidato. Las cámaras lo rodeaban. Todos querían selfies. Pero él solo la miró a ella cuando se acercó, con los números en la mano, con la voz temblorosa.
    
    —No hay nada que hacer. Lo perdimos.
    
    Él no dijo nada. Solo la abrazó fuerte. Ella no sabía si por compasión o por respeto. Lloró en el baño media hora después. Luego salió como si nada. Y esa noche, se prometió que nunca más sentiría ese tipo de fracaso.
    
    Pero ahora lo sentía de nuevo. Aunque no supiera aún el resultado.
    
    Tomó el celular. No para revisar los chats del grupo, ni los avisos del INE. Lo tomó porque necesitaba anclarse. Abril respiró hondo y abrió WhatsApp.
    
    Buscó su conversación privada con Damián.Damián Ortega.Su foto de perfil. Él, con lentes oscuros, en una calle de Grecia, sonriendo como si no supiera que lo amaban. Ella tomó esa foto. Fue un viaje fugaz. Seis días. Pero fue el único momento en años donde Abril pensó que tal vez todo valía la pena.
    
    Abrió la conversación.
    
    Último mensaje: de él, hace cuatro días."¿Cómo dormiste, nena?"Ella no respondió. No porque no quisiera. Sino porque había algo dentro de ella que necesitaba resistir. Y porque, ese mismo día, lo había visto en televisión, en el templete de César Serrano. Junto a él. Como su sombra. Como su escudo. Como su verdugo.
    
    El corazón le dio un vuelco. Apagó la pantalla del teléfono de golpe. Alguien tocó ...
    ... la puerta con urgencia. Una voz nerviosa:
    
    —¡Abril! Ya van a pasar las encuestas. ¡Es ahora!
    
    Ella tragó saliva. La botella seguía en su mano. El nudo en el estómago no cedía. Se quedó un segundo más sola. Solo uno. Y caminó hacia la puerta.
    
    __
    
    En elwar room de César Serrano se sentía una vibra rara, como a derrota contenida.
    
    No era un lugar improvisado. Lo habían preparado con semanas de anticipación. Una oficina con paredes acolchonadas para las filtraciones de sonido, pantallas enormes, un pequeño centro de datos, varias computadoras y dos salas contiguas para llamadas y descanso. En el centro, una mesa de mármol negro con cinco sillas y una lámpara de luz blanca colgando, que parecía hecha para interrogatorios.
    
    Ahí estaban cuatro personas. César. Dos de sus asesores principales. Y Valeria.
    
    Ella no se movía. No opinaba. No actuaba. Solo escuchaba, sentada un poco retirada de la mesa, las piernas cruzadas, el cabello recogido en una coleta perfecta que no había tocado en horas. Vestía elegante, con un vestido sin mangas, color vino, ajustado a la cintura, zapatos discretos de tacón bajo. Unos aretes dorados. Un reloj de pulsera. Nada más.
    
    El reloj de la pared marcaba las 5:29.
    
    César estaba confiado. Sonriente. Se inclinaba hacia uno de los asesores, revisaba por enésima vez el plan para la proclamación en redes, la lista de palabras clave para los hashtags, el discurso corto pero emotivo para los simpatizantes.
    
    Valeria lo observaba. Con atención. ...
«12...678...12»