1. Un inolvidable fin de semana


    Fecha: 24/09/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: suspense, Fuente: CuentoRelatos

    ... temperatura del mar aumentase. Te acerqué aún más a mí y tus piernas aprisionaron mi cintura, sentía tu sexo sobre mi vientre, ardiente, palpitante.
    
    —Hazme el amor en la orilla, hazme el amor eternamente, como si el mundo no existiera, como si sólo quedáramos tú y yo, como si el tiempo no existiera, como si no hubiera mañana ni ayer, tan solo el ahora… —Me susurraste al oído mientras me mordías la oreja.
    
    Así como estabas, anudada a mi cintura, te acerqué a la orilla, donde las ligeras olas del mar rompían con la arena, apoyé tu espalda sobre la arena, te miré a los ojos y te besé, te besé como si la vida me fuera en ello. Tus manos acariciaban mi sexo ya erecto y las mías jugaban con el tuyo, acariciaba tus labios mayores, surcándolos de arriba abajo, despacito y muy suavemente, como separando los pétalos de una hermosa y delicada flor, después acariciaron tus labios menores más sensibles y rosados, para por fin acariciar tu clítoris ya prominente.
    
    Me separé de ti, y bajé mi rostro por tu vientre hasta alcanzar tu sexo, tu olor penetrante me emborrachaba, bajé mis labios a tu sexo y lo besé, jugué con mi nariz a abrir tus labios vaginales y con mi lengua acaricié tu clítoris, primero arriba y abajo, luego en círculos y por fin con mis labios en forma de “O” atrapé tu clítoris mientras lo acariciaba y lamía con mi lengua, tus piernas se cerraron sobre mi cara, tus gemidos eran maravillosos, la humedad de tu sexo cada vez era mayor.
    
    Mi dedo índice se aproximó a la ...
    ... entrada de tu vagina, y mientras mis labios y mi lengua se entretenían con tu botoncito mágico, mi dedo te comenzaba a penetrar despacio, lentamente, haciendo círculos mientras entraba y rozando todas las paredes de la vagina, te penetró hasta el fondo y de tu garganta salió un ronco gemido de placer, a mi dedo índice le siguió el corazón y más tarde el anular, cada vez el ritmo con el que mis dedos te penetraban era mayor y cada vez faltaba menos para que tu cuerpo estallara como un volcán en erupción.
    
    Unas contracciones de tu vientre y de tus muslos me anunciaron lo que tanto ansiaba, tus jugos comenzaron a salir de tu sexo como de una catarata para correr por tus muslos y nalgas como múltiples riachuelos. Lamí y bebí con fruición, como si estuviera en medio del desierto.
    
    Levanté mi cara de entre tus piernas y te miré, sudorosa, colorada, pero con una sonrisa de placer enorme en tu cara. Me acerqué a tu rostro y te besé, giraste sobre mi cuerpo y quedaste sobre mí.
    
    Lamiste mi pecho y tu mano bajó por mi vientre hasta alcanzar mi sexo ya en plena erección, te pusiste de cuclillas sobre mí, aproximaste mi pene a la entrada de tu vagina y lentamente te fuiste dejando caer, penetrándote dulcemente, sintiendo cómo entraba cada centímetro, hasta que la penetración fue completa, te quedaste unos segundos completamente quieta disfrutando de esa sensación y luego poco a poco comenzaste a moverte, arriba y abajo, y haciendo círculos a la vez, marcando el ritmo, llevando las ...
«12...4567»