1. DISCIPLINA. LA SEÑORA EULALIA. CAP1


    Fecha: 10/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: scatgummi, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... hablando con ella.
    Yo seguía en el rincón, de rodillas, con un dolor de culo insoportable mientras ella hablaba y hablaba por teléfono. Giré la cabeza y comprobé cómo la señora estaba semidesnuda, con sus medias marrones, sus piernas abiertas mostrando su enorme coño peludo  de vieja. Me excité de nuevo y, a la vez, quedé aterrado. Era un coño asqueroso, pero por algo que no entendía, me excitaba. En ese momento, la vieja señora observó que yo estaba en el rincón, mirando hacia atrás, sin mantener la mirada en el rincón. Le dijo a mi madre que esperase un momento, que había escuchado un ruido en el jardín. Tocó un botón del teléfono y silenció la conversación. En ese momento, se levantó de su sofá la señora Eulalia, con su sandalia entre su mano enguantada, y se inclinó, azotándome muy fuerte en mi culo desnudo mientras yo estaba de rodillas. "¡Te he dicho que mires al rincón, no-te´lo-voy-a-repetir!", me dijo levantando la voz y azotándome muy fuerte. Yo lloraba en silencio por cada golpe de sandalia en mi culo ya magullado. Enderecé la espalda, mirando al rincón, y continuó mirando al rincón mientras mi madre, al otro lado de la línea, esperaba.
    La señora Eulalia volvió al sofá, agarró el auricular del teléfono y continuó hablando con mi madre, indicándole que tan solo había sido un gato quien había hecho un ruido en el jardín. Así ella continuó hablando con mi madre por teléfono, y yo de rodillas en aquel rincón, sin moverme, la espalda erguida y tragando el sabor ...
    ... detestable, el sabor repugnante de las bragas de la vieja Eulalia. La conversación fue eterna. Ella hablaba y sonreía como si yo no estuviese presente. Descubrí la crueldad de aquella vieja señora, su capacidad para el mal disimulado bajo una fachada de amabilidad. Descubrí que la amaba con todas mis fuerzas, que aquella vieja me había derrotado y era suyo para siempre.
    Tras terminar la conversación, mi madre dijo que regresaría mañana . La señora Eulalia se despidió, le deseó los mejores deseos a mi madre y colgó el teléfono. Se dirigió hacia el rincón donde me encontraba, esposado y amordazado con las bragas con sabor horrible. Para mi sorpresa, quitó la cinta americana de mi boca. El dolor fue fuerte, la cinta pegaba con una ferocidad que me arrancó un grito ahogado al despegarla de mi piel, pero a ella no le importó mi dolor. Me giró para enfrentarme a ella y me dijo: "Ahora vas a pedirme perdón por tu comportamiento. Vas a suplicar que te perdone o ¿prefieres que vuelva a azotarte? ". Yo sabía que debía hacerlo, no deseaba ser azotado de nuevo. Ella continuó hablando y me mostró su coño ante mí. "Esto es un privilegio para ti. Si quieres lamerlo, vas a tener que esforzarte. Si un día me obedeces, dejaré que metas la lengua dentro de él". Yo sentí terror y, a la vez, ganas de hacerlo, era un coño horrible, pero era suyo.
    La señora Eulalia se dirigió a la silla donde había sido azotado, se sentó en ella de espaldas, mirando hacia el respaldo de la silla, y su culo grueso ...
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