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la vieja psicopata sádica
Fecha: 02/08/2026, Categorías: Dominación / BDSM Tus Relatos Autor: scatgummi, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... perversa, serían una catástrofe intestinal, una diarrea terrible. Deseaba tener una diarrea bestial, una explosión líquida para llenar la cazuela hasta los bordes con heces podridas y acuosas. Esa sería mi próxima comida, y ella disfrutaría inmensamente dármela de comer con su método preferido: forzándome a tragar con la pinza en la nariz. Usaría una cuchara esta vez, para no desperdiciar ni una gota de su néctar, pero juró que lo tragaría todo. No tendría más remedio que hacerlo, con la pinza clavada en mi nariz para no asfixiarme. Al cabo de cinco minutos, un rugido profundo y violento provino de sus entrañas. Su rostro se contrajo en una mueca de dolor y urgencia desesperada. Se levantó de golpe, subiéndose el vestido con torpeza, y salió corriendo hacia el pequeño baño. Casi no llega. La urgencia era tan bestial que un chorro oscuro ya comenzaba a resbalar por el interior de sus muslos mientras corría. Llegó al inodoro justo a tiempo, se sentó de golpe, y una explosión líquida y violenta salpicó todo el inodoro, el suelo y la parte de atrás de sus piernas. Desde mi posición ...
... encadenada, escuché su alivio mezclado con una risa perversa. Allí, sentada con sus guantes de goma sobre las rodillas y la cazuela colocada dentro del inodoro para recogerlo todo, empezó a defecar sin parar. Pero no eran solo sonidos; sus palabras atravesaron la puerta, murmullos perversos para sí misma. "Necesitaré una cuchara para darle de comer todo este montón de mierda", se oía decir, entre jadeos. "No podrá cerrar la boca, ¡no! Le colocaré un abre bocas metálico, y la pinza en la nariz, ¡claro! ¡Voy a disfrutar mucho!". Su risa se hizo más aguda, más loca. "Será larga su cena, durará horas si es necesario, pero ¡tragará todo!". Mientras hablaba, el sonido de su culo defecando se intensificaba, un chorro líquido y violento que salpicaba contra el metal de la cazuela sin descanso. "¡Más, más!", gritaba para sí misma, riendo perversamente mientras su estómago rugía una y otra vez, expulsando más y más de aquel torrente marrón y pestilente. La cazuela se iba llenando, y yo, encadenado y a la espera de mi próximo y horrible festín. FIN Para cualquier comentario: scatgummi@yahoo.com