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Cogí con mi novia, su madre y sus hermanas (Capítulo 7)
Fecha: 30/10/2020, Categorías: Gays Autor: felodel2005, Fuente: CuentoRelatos
... acabaría tan pronto llegáramos a la secadora. De repente dejé de mirarle el culo, subí la vista y vi que llevaba desabrochado el sostén. Inmediatamente me di cuenta de que era una maquinación de esta mujer. Quería seducirme, era bastante claro. Con más motivos debía tomar mis pantalones y emprender mi huida; por lo menos si quería cumplir a la promesa que le había hecho a esta mujer hace tan solo unos minutos. Ella abrió la secadora, se inclinó un poco para recoger los pantalones y justo su sostén cayó al suelo. Estaba comprobadísimo que me estaba tentando, eso lo había deducido hace unos momentos, pero ahora su desfachatez no tenía límites, era absolutamente descarada. Aún sabiendo esto era innegable que los dos minutos que había pasado en el baño buscando relajarme se habían ido a la basura. Otra vez estaba completamente duro; evidentemente ella lo noto, al fin y al cabo, que su cara estuvo a la altura de mi cintura por unos cuantos segundos. “¿Y eso? ¿te calenté?”. Le dije que con todo respeto que era imposible no hacerlo si me estaba mostrando los senos. “Te entiendo, igual no te sientas incómodo, admito que ha sido mi culpa. Es más, te hago una confesión…”. Guardó silencio por un par de segundos. “El incidente de Karla me molestó, pero no solo porque engañaste a Majo… te lo digo clarito, solo soportaré que lo hagas, que la engañes conmigo”. Quedé muy sorprendido, aún no sabía si me decía la verdad. No sabía qué decir, ni cómo reaccionar. Lo primero que hice fue ...
... pedirle que me regalara un cigarrillo. Luego le dije que de cualquier forma seguiría siendo engañar a Majo y no me parecía bien hacerlo. Por dentro pensaba que si era nuevamente con esta madura valía la pena totalmente, pero debía guardar compostura por si se trataba de una prueba. “Puedes negar que lo deseas con palabras, pero tu cuerpo no puede mentir. Igual, quédate tranquilo que te estoy hablando en serio. Tengo ganas, mi marido no está, está de viaje; hace un rato llamé a Majo y todavía está en clase, lo sé por qué no contestó, y Esperanza está dormida”. Insistí en tomar mis pantalones, era mejor evitar cualquier problema. Me los dio, pero mientras me los ponía, ella se acercaba bailando, lo hacía aun sin que hubiera música. Lanzó su mano hacia mi pene, lo agarró por encima del bóxer mientras que se mantenía bailando. “¿Entonces te vas?” Guardé silencio, ella continuaba su baile mientras que dirigía su cara hacia la mía, me ponía sus senos en mi pecho y los movía de lado a lado mientras buscaba besarme; traté de resistirme, corrí mi cara hacia un costado, pero el intento duró cinco segundos. “¡Qué bueno que te decidiste!”, dijo la caliente madre de mi novia. Se dio la vuelta y empezó a mover su culo de arriba a bajo contra mi pene; variaba el ritmo, lo movía lentamente y de repente quebraba con un movimiento brusco. Se fue quitando los pantalones mientras lo hacía. Cuando se sacó la tanga la tomo con sus dos manos, la alzó y empezó a pasarla por mi cara mientras se ...