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Memorias inolvidables (Cp. 11): Si algo puede salir mal
Fecha: 10/06/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... nuestras duchas del hotel no tienen bañera son de plato… Miré en el móvil y encontré un sex bar swinger y nos encaminamos hacia allí para encontrar descanso y compañía con quien conversar. Sería la primera vez que visitábamos un club swinger. Sabíamos que asistían parejas, mujeres salas y hombres solos, quizá esto último nos interesaba más, pero no se veían parejas de chicos, y me pareció que en toda la noche éramos los únicos. Nos tomaron como esposos gay y de pronto se acercaron algunas mujeres bastante jóvenes; parecía que la fruta prohibida era lo que más les gustaba. Antes que hacer caso a todas las que se acercaron, con las que intercambiamos besos y buenas voluntades para más tarde, sentía la curiosidad de ver y conocer un club swingler y saber qué se cocinaba allí adentro en rincones recónditos y puertas semi abiertas o semi cerradas. Un muchacho algo mayor que nosotros, muy amable y amistoso, nos mostró una pista de baile, una piscina, habitaciones vacías, el vestuario unisex y una sala donde sólo vimos hombres con una toalla amarrada a la cintura. Aquello parecía una sauna común y corriente. Queríamos ver parejas o grupos haciendo el amor, ver un espectáculo erótico en vivo que se anunciaba o encontrarnos con algo desconocido donde Eduardo y yo disfrutáramos. Regresamos ya solos al vestuario. Nos desnudamos, había dos chicas que estaban indecisas y nos miraban. Una se me acercó a preguntar si habíamos venido con nuestras novias y dónde ...
... estaban: —Pues no —le dije—, nosotros somos gays y vamos a pasar el rato. — Nosotros somos les y llevábamos la misma idea, ¿podemos acompañaros? — Por supuesto que sí. Acabamos de desnudarnos y ellas se pusieron la toalla alrededor de sus genitales, Eduardo hizo lo mismo y yo, descarado que soy, me la eché al hombro. Una, llamada Celia, se emparejó con Eduardo y la otra, Flora se emparejó conmigo porque, según decía, le gustaba estar al lado de los desnudos y se quitó su toalla y se la puso como yo al hombro. Era la primera vez en mi vida que una mujer desnudo me agarraba del brazo y le pasé el mío por su cintura. Lo primero que pensé fue en la naturalidad. De vez en cuando Flora me masajeaba las nalgas, sobre todo bajando unas escaleras, y me dijo: — ¿Sabes?, tienes buena polla —la cogió con una mano para acariciarla— pero he estado con otros hombres y se les levanta enseguida, pensé que… — Ojo, yo soy un gay muy gay, una mujer no me la pone, pero si veo un tío, vas a ver que trancazo se levanta… — ¿Entonces no follarás conmigo? — No voy a jurarlo, pero ni es mi intención ni se me ocurre. — ¿Me dejarás que te la mame? — Yo dejo que hagan con mi polla lo que me dé gusto, pero no te voy a follar, al menos no lo haré por el coño. — ¿Por el culo sí? — Inténtalo a ver si lo consigues, no tengo experiencia en culos de mujer. — ¿Sabes que eres un hijoputa por la claridad con que te expresas? — Yo no miento, pero no puedo con la suegra. — ¿Es que ...