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El regalo: Un antes y un después (Décima parte)
Fecha: 01/06/2023, Categorías: Infidelidad Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos
... Sonreí y con cuidado sortee la maraña de piernas y fui acercándome a él. No me abrazó como siempre lo hacía, tal vez por tener sus manos ocupadas pasando las páginas ilustradas de aquel libro, por lo cual yo delicadamente por detrás de su cuello, acaricié sus cabellos, ofreciéndole con mis dedos un placentero masaje. Otra vez como siempre unidos en familia, todo como antes, sintiendo su calor. Mis hijos felices, Rodrigo calmado y haciendo a veces la voz de un ogro malo o la de variados monstruos, cambiando el tono si el personaje era el de un caballero valiente o de la delicada princesa en apuros, según lo iba relatando. Pero… Mi corazón presentía que algo no estaba bien, a pesar de estar allí tan juntos, de nuevo. Era un cambio muy abrupto, me esperaba otro tipo de situación y eso me había descolocado. Estaba esa noche muy sorprendida y de verdad, algo preocupada. Y aún me faltaba hablar. No solo a mí, quizá a los dos. Cumplidos unos veinte o treinta minutos de lectura, el sueño venció a los niños y Rodrigo se encargó de llevarlos a su alcoba y yo me dediqué a colocarles su pijama y arroparlos bien, deseándoles con un beso, dulces sueños. Apagué la luz y se encendió en mí de nuevo aquella maldita incertidumbre. La sala estaba iluminada, con algo de temor avancé por el angosto pasillo y me dirigí hacia allí. Mi esposo estaba sentado en el comedor, revisando algunos documentos y su computador portátil encendido, dando la espalda hacia el balcón. Levantó su ...
... mirada hacia mí, se acomodó mejor en la silla y posando sus codos sobre la mesa, entrecruzó los dedos de sus manos, apoyando luego en ellos su barbilla. —Y bien Silvia, soy todos oídos, aunque no tengo mucho tiempo Por lo tanto si quieres puedes omitir los detalles y hacerme un resumen de cuantas veces te hizo llegar. —Lo dijo sin premura, despacio y con la clara intención de herirme con cada una de sus palabras. Más no era momento para discutir. Estaba en su derecho a dudar de mí. —Ok, le respondí en calma, pero necesito algo antes. —Y me dirigí hasta el refrigerador y de allí tomé una botella de aguardiente que ya estaba casi a la mitad. Dos pequeñas copas de cristal alcancé del anaquel y el cenicero que nos obsequió nuestra amiga Lara. Me senté frente a Rodrigo, y en un costado coloqué la botella de licor. —¿Así de fuerte es? —Me dijo al verme allí junto a él, tan decidida para hablar. —Vaya, que bueno, entonces ahoguemos pues las penas en el ardor del alcohol. ¿Un cigarrillo?–. Y acepté su oferta con una tímida sonrisa, mientras servía casi hasta el borde las dos copas. —Espera los traigo, están en el bolsillo del pantalón y lo dejé encima del lavabo. —Sé bien que abrí mucho mis ojos y soplé un mechón de mi cabello, elevando mi cabeza hacia el techo, en clara alusión a que era lo usual en él. Su desorden tan acostumbrado. —Lo siento Silvia, se me olvido colgarlo. —Me respondió mirando al piso como un chiquillo regañado. —Tranquilo, yo voy–. Le respondí ...