1. El regalo: Un antes y un después (Décima parte)


    Fecha: 01/06/2023, Categorías: Infidelidad Autor: DestinyWarrior, Fuente: CuentoRelatos

    ... entonces no sólo te no te disgustó el beso, sino que ahora lo defiendes. Qué bien Silvia, muy bonito. —Y caí en cuenta que mi actitud distaba mucho de ser perdonada. No supe porque reaccioné así.
    
    —Rodrigo, es qué no es justo. La verdad es que mi jefe no estaba actuando en sus cinco sentidos. Está… Él está dolido porque su mujer lo engaña. —Rodrigo me observó detenidamente, rascándose la frente sin comprenderme todavía.
    
    —A ver te sigo contando. El lunes al regresar a la oficina para terminar con la preparación de los informes, sobre todo el que había dejado a medias en Nueva York, él no había llegado. Me metí en su oficina para darme cuenta de unas maletas de viaje, puestas al lado de su escritorio. Un portarretratos estaba boca abajo sobre el escritorio y allí también abierto estaba un portátil que yo no había visto antes. Tomé en mis manos aquella enmarcada fotografía para colocarla en pie, y por casualidad rocé el teclado; la pantalla se iluminó, dejándome ver un circuito cerrado de TV. Eran cuatro cámaras mostrando diferentes estancias de una casa. No había nadie allí. —Mi esposo me observaba expectante ante mi relato, terminando con su bebida y el cigarrillo consumido, lo oprimió en el cenicero de cristal.
    
    —Mi vida, sabes que soy muy respetuosa con lo que no es mío, y no me meto donde no me llaman, pero había una pestaña minimizada que me causo intriga y la curiosidad me ganó. Amplié la ventana y allí había un vídeo pausado. Una mujer desnuda sobre un ...
    ... hombre muy atlético y la verdad, muy atractivo. Tenía temor de que me pescara alguien en esa oficina, pero no me contuve y le di al play de esa grabación. La mujer estaba de espaldas hacia la cámara, que los enfocaba diagonalmente. Ella cabalgaba con delirio sobre su amante, gemía duro así que tuve que bajar el volumen al máximo para que nadie se percatara de mi intromisión. No la reconocí en principio pero en un momento ella, seguramente en éxtasis por llegar a su orgasmo, se echó hacia atrás un poco y pude ver su rostro.
    
    —¡Amor, era ella! La misma de la fotografía que tenía yo en mis manos. Y allí entendí la situación por la que mi jefe se encontraba y pues, creí que era debido a eso, la reacción que tuvo conmigo ese viernes. —Rodrigo volvió hasta la mesa del comedor, para revisar algo en el portátil. Luego miró su reloj y tomó su teléfono móvil. Se sirvió otro trago de aguardiente y me dijo…
    
    —Uhum, entiendo. El hombre está mal sentimentalmente y busca refugio en una de sus secretarias. Listo, es medianamente razonable pero… ¿Y tú por qué motivo Silvia?. Por qué te dejaste bes… Tú, tú lo besaste Silvia y eso que decías no saber la causa esa noche. Aclárame ese punto, por favor. —Y finalmente me vi enfrentada a la realidad que tanto me costó entender y dilucidar con plenitud.
    
    —Necesito un trago–. Y fui directamente por la botella. De ella directamente bebí, causando en mi esposo más incertidumbre. —Rodrigo se sentó en una esquina del sofá y yo me hice en el otro ...
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