1. El desahogo de una esposa frustrada


    Fecha: 05/07/2023, Categorías: Confesiones Autor: Arandi, Fuente: CuentoRelatos

    ... quemaba pero que sin embargo era placentero. Su cuerpo temblaba mientras su miembro se vaciaba dentro de mí depositando hasta la última gota de su pegajoso néctar en mis entrañas.
    
    Permanecimos inmóviles durante unos minutos disfrutando de nuestra unión en aquel bendito momento. Nos susurramos palabras de amor que evidenciaban nuestros sentimientos. Palabras que yo nunca le oí pronunciar a mi esposo.
    
    Luego, mientras yo reposaba en el lecho, Guillaume caminó hasta la terraza y miró al exterior. Mientras veía su desnuda masculinidad me pregunté si aquel hermoso macho estaría comprometido con alguien, si habría alguien especial en su vida, si amaría a alguien, si me amaría a mí acaso, o si todo esto sólo se trataba de sexo.
    
    Él regresó hacia mí muy sonriente.
    
    “Adela y Santiago ya volvieron”, me dijo y luego me besó.
    
    Yo me disponía a reincorporarme pero él me detuvo.
    
    “No te preocupes, ellos no nos molestarán, saben que ésta es como su casa, sabrán cómo ponerse cómodos”, dijo Guillaume.
    
    Al mismo tiempo que él me seguía besando yo estiré mi brazo y alcancé su verga dormida. La tomé con ternura y la metí en mi boca, paladeando su sabor salado, producto de la mezcla de nuestros amorosos jugos. Poco a poco sentí cómo su carne reaccionaba a mi acción e iba creciendo entre mis labios.
    
    Guillaume se dejó caer boca arriba en la cama, mientras yo me acomodaba entre sus piernas y mis manos acariciaban sus duros huevos. Mi cabeza subía y bajaba metiendo la verga hasta ...
    ... el fondo de mi garganta.
    
    Tan ocupada estaba yo en aquella labor que no escuché cuando la puerta de aquella habitación se abrió para dar paso a Adela y a Santiago, quienes en silencio empezaron a desvestirse.
    
    Concentrada en devorar aquella gruesa carne, me sorprendí al darme cuenta de que otra verga se restregaba a la entrada de mi vagina buscando entrar en mi aún empapado túnel.
    
    Sorprendida, me detuve y la verga de Guillaume se deslizó fuera de mi boca cuando me giré para enterarme de lo que ocurría detrás de mí. Vi a Santiago sonreír con complicidad mientras sus manos me tomaban por las caderas y más de la mitad de su miembro ya estaba dentro de mis entrañas. Por un momento estuve tentada a gritar, pero las ondas de lujuria en mi cuerpo eran tan intensas que no pude articular palabra. Aprisioné la lanza de Santiago en mi intimidad y volví a meterme el pene de Guillaume en la boca.
    
    Levantando la vista pude atestiguar como Adela se encaramaba en la cama y, de espaldas a mí, se arrodillaba de tal forma que la cabeza de Guillaume quedaba entre sus desnudos y abiertos muslos. Ella continuó agachándose hasta que su pelambrera hizo contacto con la boca de Guillaume. Casi le muerdo el sexo a mi amante al ver como su lengua empezaba a entrar y salir de la vagina de mi amiga. En ese momento, mientras tenía un macho metiéndomela atrás y la esposa de éste le brindaba la vagina al hombre cuyo pene yo mamaba, me creí transportada a un mundo de depravación total, y me sentí como ...
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