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Amor por la mañana, lujuria por la tarde.
Fecha: 01/08/2023, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... acabaría con cualquier barrera social y nos llevaría al cielo del amor de madre e hijo. Tome su cara en mis manos y le dije "¡Quiero que follemos mi amor!". "Quiero que te folles a tu madre como la zorra que es" Me subí a él. Yo misma guie su verga dura a mi canal de amor, yo misma me introduje su miembro caliente y duro. Rebotaba arriba y abajo en su verga como una bola de baloncesto mientras murmuraba cosas salvajes. "¡Mierda! ¡Estamos follando, hijo! ¡Oh, Gabriel, cariño, como me follas tan rico mi amor!" Luego susurró: " Quería follarte desde que te vi usando esos zapatos mamá, te ves tan rica así”. Fue tan emocionante escuchar esto. "¡Si hubiera sabido que querías follarme con estos zapatos, los habría comprado hace mucho tiempo, bebé!” "¡Ah, sí, mama, sí. Voy a comprarte más zapatos como estos! ¡Quiero chuparte estas tetas tan ricas, chuparte los dedos del pie, acariciar tu culazo que me vuelve loco, quiero follarte mamá, follarte duro, profundo y con muchas ganas! " "Oh, cariño, sí, sí," murmuré mientras mi hijo me llevaba a los niveles más altos de la pasión prohibida. Me bajé de él, me arrodillé frente a él y lo empujé hacia arriba. Mis manos jugaron sobre sus piernas duras y musculosas y su vientre duro cuando comencé a besarlo y lamerlo por todas partes. "Oh, mamá, sí", gruñó mientras mis labios iban hacia su hermoso órgano. Me arrodille frente a él, para besar su falo de arriba a abajo y para lamer sus bolas; en unos momentos volví a ...
... subir por el tronco y lamí el glande de nuevo, tomando toda la verga larga, dura, gruesa y pulsante en mi boca, yo chupaba y chupaba. "Mamá, mamá, ¡oh fantástico!" Hice una pausa por un momento y miré hacia arriba. "He querido esto desde que abrí los ojos esta mañana bebé ", dije con urgencia, "he querido verlo, tocarlo, besarlo, chuparlo, ser follada por él... ¡tu hermosa polla es mi adicción!” "¡Hazle el amor con tu boca, mamita linda!" susurró mientras lo chupaba lo más profundo que podía y él me introducía su verga dura bombeándola, meneando las caderas, tomándome por el pelo. Sentí su verga pulsar en mi boca pero no quería que terminara todavía. Saque su verga dura de mi boca y me levanté y le lamí su pecho peludo, le mordí sus hombros y le lamí la cara como la perrita fogosa que soy. "Quiero que follemos para siempre mi amor, mi bebe", grité en un frenesí sexual, "lo quiero ahora, más tarde, mañana, siempre. ¡Te quiero en mi boca, entre mis pechos, en mi coño, en todas partes! Dame tu leche sobre mí y en mí”. Mi alocada charla sucia lo volvía loco. "¿Dónde más, mamá? ¿Dónde más quieres a tu bebe?" "¡A donde quieras bañarme con tu lechita, cariño, soy tuya!" Me tiró sobre la mesa de la cocina y me abrí para él. Mi voz salió como una orden dura, mis dientes se apretaron en la agonía apasionada de quererlo en mí, en todos los lugares a la vez, ¡si tan solo fuera posible! No sé por qué, pero de alguna manera, durante toda esa mañana salvaje, ...